La vulnerabilidad y la depresión

Existe un interés especial dentro de las enfermedades mentales en los trastornos del humor, especialmente en la depresión mayor, debido a la frecuencia, recurrencia e incapacidad que genera en el individuo y su repercusión en la sociedad, sobre todo en los países desarrollados.

Se sabe que no existe un único factor que sea capaz de causar la aparición de una depresión por sí mismo, siendo necesario que confluyan una serie de factores (de riesgo) a lo largo del tiempo,  dentro de un modelo de interrelación biopsicosocial.

La interacción entre la vulnerabilidad ambiental y genética va a generar una predisposición a enfermar, que junto a ciertos factores de estrés determinarán en mayor o menor medida la aparición e intensidad del trastorno.

La predisposición viene en gran medida marcada desde el nacimiento y durante las primeras etapas de vida, por lo que la prevención en estos grupos  puede resultar fundamental para disminuir en la edad adulta las tasas de depresión.

Interacción entre vulnerabilidad ambiental y genética.

Cuando decimos que existe una predisposición a la depresión, estamos hablando de que  han existido una serie de acontecimientos vitales ocurridos durante la primera infancia o adolescencia y que pueden favorecer la aparición de una depresión en la edad adulta; dicha depresión se manifestará en la medida que se presenten unos factores considerados de estrés.

Existe un modelo que ayuda a entender la interacción entre factores predisponentes y factores de estrés. En términos generales hay que tener en cuenta los siguientes tres cuestiones:

  1. Los factores genéticos predisponentes son condiciones necesarias pero no suficientes para el desarrollo de enfermedades mentales.
  2. Los factores ambientales determinan que la predisposición alcance el umbral de vulnerabilidad en el que existe un mayor porcentaje a padecer el trastorno depresivo.
  3. Raramente los estresores son condiciones suficientes para el desarrollo de enfermedades mentales y va a ser la predisposición y vulnerabilidad del individuo la que determina la aparición de las manifestaciones específicas observadas en la psicopatología.

Entendemos por tanto que los acontecimientos vitales adversos (predisponentes y estresantes) a lo largo de la vida, incrementan el riesgo,  a través de una vulnerabilidad biológica intrínseca en la persona.

Acontecimientos que puede predisponer una depresión

Son numerosos los factores que pueden predisponer a una depresión, sin embargo los estudios realizados con poblaciones reflejan que uno de los principales es la PÉRDIDA PARENTAL.

En este sentido, parece ser que la pérdida parental en sí misma no tiene porqué provocar un episodio depresivo, influyendo otros elementos en el grado de autoestima del sujeto. Sabemos que elementos como la calidad de la relación con el padre superviviente o el estilo de vida son de importancia para el posterior desarrollo del trastorno.

Otros factores ambientales relevantes que pueden ocurrir en la infancia y pueden predisponer a la depresión en la edad adulto son:

  • El abuso sexual.
  • El abuso físico.
  • La pobre percepción del papel de la persona en la infancia.
  • El estilo educacional.

Por otra parte, sabemos que la aparición de adversidad durante los periodos críticos del desarrollo cerebral prenatal o del postparto parece ya inducir cambios plásticos en el cerebro, produciendo cambios permanentes en las percepciones y en la sensibilidad a acontecimientos ambientales.

En esta línea, resulta interesante destacar  las consecuencias neurobiológicas de la separación maternal durante los primeros años de vida, generando cambios en el funcionamiento de las hormonas del estrés a lo largo de la vida del individuo.

También está demostrado como la influencia del estilo educacional en la infancia, siendo de mayor riesgo la sobreprotección así como una autoridad inconsistente, la afectividad negativa y la inestabilidad emocional.

En definitiva, las experiencias vitales adversas de forma temprana pueden influir considerablemente  en la edad adulta, predisponiendo a una depresión. Esto puede ocurrir en parte porque se producen cambios en las respuestas hormonales al estrés por una disregulación de los mecanismos homeostáticos o debido  a una alteración del desarrollo cerebral prenatal o del postparto.

Conocer mejor los factores de riesgo que generan una predisposición a la depresión, nos debe  motivar a trabajar para evitarlos desde una prevencion temprana desde la psicoeducación de los padres y en los sistemas educativos y adecuado a la progresiva maduración de los menores, pudiendo reducir así las tasas de aparición de la depresión en la edad adulta.

Dr. Fernando Andrés España. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Jose Maria Marco. Psicólogo de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas