Cómo superar la pérdida de un ser querido

La pérdida de un ser querido resulta una de las peores situaciones a las que nos enfrentamos a lo largo de nuestra vida. Poner el punto final a la presencia de quienes amamos y por quienes nos sentimos queridos es un trance por el que, más pronto o más tarde, todos vamos pasando y para el que en la mayoría de las ocasiones no estamos preparados.

El perder a un ser querido supone un gran impacto que afecta a cada una de las áreas de nuestra vida; en sí mismo un acontecimiento traumático que desencadena una sucesión de pensamientos y de reacciones emocionales intensas, que de nada sirve ignorar.

El dolor es algo natural e inevitable, se trata de una respuesta normal ante la pérdida.

El dolor es algo natural e inevitable, se trata de una respuesta normal ante la pérdida. Y es a través de este dolor que se va facilitando la aceptación y adaptación a una vida sin la persona querida. A este proceso que se le conoce como duelo, y pese que el tiempo cura las heridas, puede resultar útil tomar ciertas medidas que ayuden a enfrentarse a la muerte de la persona allegada:

  • Participar en los rituales (memoriales, funerales, etc) pueden ayudar a que se reúnan aquellos que sufren la pérdida, y así honrar juntos a la persona que falleció. La presencia de las personas que apreciaban al fallecido puede ser reconfortante.
  • No alterar el tiempo de superación de la pérdida. No existe un tiempo prestablecido, cada uno de nosotros necesita un tiempo de asimilación diferente y la comprensión y respeto del entorno es fundamental.
  • Permitirse estar tristes, expresar lo que sentimos, echar de menos y poder recordar quién ya no está, poder llorar, etc. Una buena estrategia es la de escribirle una carta a esa persona. En ella, se incluyen sentimientos, cosas que queremos decir o agradecerle por haber formado parte de nuestra vida.
  • Poder retomar la rutina diaria sin sentimiento de culpa. Sentirnos mejor no es olvidar, simplemente es vivir, estableciendo objetivos diarios y haciendo todo lo posible para alcanzarlos, retomando los estudios o el trabajo rodeándonos de personas queridas y manteniendo las relaciones sociales y las actividades de las que disfrutamos.

En definitiva, se trata de permitirse que volvamos a ilusionarnos con la vida, normalizar nuestro día a día asumiendo responsabilidades familiares y profesionales. No se trata de olvidar al ser querido, sino aprender poco a poco a vivir sin su presencia.

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Amparo Espinosa. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.