La astenia primaveral afecta a un 10% de las personas, siendo más común en las mujeres

Se denomina astenia a la fatiga física caracterizada por una debilidad generalizada y una disminución en la funcionalidad del organismo. Se diferencia de una fatiga normal debido a que el estado de agotamiento no aparece tras realizar un esfuerzo y no desaparece con el reposo. Con el cambio de estación del invierno a la primavera, suele aparecer, la astenia primaveral, la cual afecta a alrededor de un 10% de las personas. Aparece debido a que se realizan cambios en el horario y aumenta la temperatura, por lo que se altera el ritmo biológico y el organismo se ha de readaptar al nuevo horario. Debido a ello aparecen cambios en el organismo como decaimiento físico y mental, somnolencia o desgana. Esta situación es transitoria, con una duración de alrededor de dos semanas para que el ritmo biológico se adapte a las nuevas condiciones de luz y temperatura. Mayoritariamente afecta a las mujeres y los síntomas se suelen confundir con los de una depresión.  Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, no se trata de un trastorno psiquiátrico, sino de una mayor vulnerabilidad por parte de algunas personas frente a los cambios climáticos. Se trata de una situación transitoria por lo que no se requieren fármacos para tratarla.

¿Cuáles son las causas de la astenia primaveral?

Las causas por las que ocurre la astenia primaveral se relacionan como se ha dicho anteriormente, con el cambio del tiempo (suben las temperaturas y la presión atmosférica), el aumento de horas de luz diurna, el cambio en el horario (adelantar el reloj una hora) y la modificación de la rutina diaria como consecuencia de las anteriores. Todos estos cambios producen una alteración en la regulación de los ritmos circadianos y se altera la secreción de algunas hormonas como las endorfinas (hormonas de la felicidad), el cortisol (hormona del estrés) o la melatonina (hormona del sueño). Por lo que el organismo necesita un tiempo para adaptarse a la nueva etapa en la que se incrementa el consumo energético, generando un aumento de cansancio durante algunos días.

¿Cuáles son los síntomas de la astenia primaveral?

Los síntomas que acompañan a la astenia primaveral son los siguientes:

  • Cansancio o somnolencia durante el día.
  • Apatía o pérdida del apetito.
  • Tristeza sin causa aparente.
  • Pérdida de la libido o deseo sexual.
  • Disminución de la concentración o perdida de memoria.
  • Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo.
  • Malestar general o cefaleas.
  • Alteraciones del sueño.

La astenia primaveral puede formar parte de un cuadro sintomatológico asociado a trastornos físicos o psicológicos como anemia, hipotiroidismo, trastornos del sueño, periodos de estrés, depresión o ansiedad.

Aunque no requiera un tratamiento farmacológico, los expertos recomiendan una serie de hábitos con tal de acelerar la adaptación del organismo a las nuevas condiciones ambientales. Las pautas a seguir son las siguientes:

  • Alimentación. Tomar cereales, legumbres, verduras y frutas para combatir el cansancio. Comer alimentos frescos y evitar los procesados.
  • Sueño. Levantarse y acostarse a la misma hora, evitar los aparatos electrónicos antes de dormir y evitar cenas copiosas, puede ayudar a mantener una rutina en el sueño.
  • Actividad. Realizar ejercicio físico de forma regular, ayuda a descansar mejor y a liberarse del estrés.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Giovanna Legazpe. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.