Nicotina y cerebro, ¿Qué efectos tiene sobre nuestro cuerpo?

La nicotina es un alcaloide que principalmente se encuentra en la planta del tabaco (Nicotiana Tabacum) pero también en una familia de plantas llamadas solanáceas. Entre estas se encuentran algunas tan comunes como el tomate, berenjenas o la patata. La gran diferencia es la concentración tan alta que se da en la planta del tabaco.

En su estado natural la nicotina es incolora que se vuelve marrón durante la oxidación y puede ser absorbida a través tanto de la piel como por mucosas; sin olvidarnos de los pulmones.

Debido a la que la vía principal de administración es pulmonar, alcanza unos niveles máximos tanto en sangre como cerebro muy rápidamente. En tan sólo 10 segundos tras fumar un cigarrillo la nicotina llega al cerebro.

No hay que olvidar que la nicotina es una de las más de 5000 sustancias químicas que se encuentran en el tabaco, pero es el principal componente que actúa sobre el cerebro.

La nicotina es una sustancia adictiva, la cual aumenta los niveles tanto de serotonina como dopamina; además tiene efectos positivos sobre la memoria y el aprendizaje a través del aumento de la acetilcolina en el cerebro. Como toda sustancia adictiva, actúa directamente sobre los circuitos del placer, pero también se ha observado que las propiedades farmacocinéticas de la nicotina ayudan a incrementar su potencial de abuso.

¿Cuáles son los efectos a corto plazo de la nicotina?

Al fumar, la nicotina se introduce en el torrente sanguíneo llegando al cerebro en poco más de 10 o 15 segundos. Una vez en el cerebro tiene efectos sobre los ganglios basales (donde se incluye el sistema de recompensa motivacional del cerebro humano). Posteriormente se libera dopamina, lo que nos reporta placer y satisfacción.

Cada vez que se consume un cigarrillo, se activa dicho centro de recompensa, lo que refuerza el comportamiento de fumar. Con el paso del tiempo, el cerebro trata a la nicotina como “algo” necesario para nuestra supervivencia, como si de agua o comida se tratase.

Debido a la corta duración de la nicotina en el cerebro, es necesaria una constante administración de la misma para llenar los receptores que mantienen activas las vías de la dopamina. Llegados a este punto se produce una relación directamente proporcional entre nicotina y dopamina; cuando la nicotina disminuye también lo hace la dopamina.

¿Y cuales son los efectos a largo plazo de la nicotina?

Con la repetición del hábito de fumar, las vías neuronales comienzan a relacionar el tabaco con otros comportamientos como tomar café, alcohol o simplemente al fumar después de comer. De ahí que a los fumadores les cueste tanto eliminar el “cigarro de después de comer”, o el binomio café-tabaco.

Algunas investigaciones creen que la nicotina podría tener un efecto protector sobre las neuronas dopaminérgicas y como consecuencia tener efectos positivos sobre la enfermedad de Parkinson.

En cualquier caso, fumar es un hábito muy perjudicial, siendo la recomendación el buscar ayuda profesional específica que dejar de fumar y que esto redunde en un impacto positivo inmediato sobre la salud de una persona.

Alberto Manero. Psicólogo de IVANE SALUD
Dr. Fernando Andrés España. Psiquiatra de IVANE SALUD
Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.
Centro de desintoxiación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.