Drogas y cerebro ¿Qué es el cerebro humano?

El cerebro humano es probablemente el órgano más complejo del cuerpo. Ésta se halla en el centro de toda actividad humana: desde caminar hasta crear obras de arte magistral. Es el cerebro quien regula las funciones básicas del cuerpo, nos permite interpretar y responder a todo lo que experimentamos y moldea nuestro comportamiento.

¿Cómo funciona el cerebro humano?

La comparativa natural es la de un ordenador, increíblemente complejo e intrincado. La diferencia radica en que en vez de circuitos eléctricos, el cerebro posee miles de millones de células llamadas neuronas, organizadas en circuitos y redes. Cada una de estas neuronas actúa como un interruptor, controlando el flujo de información.

El cerebro está compuesto de muchos circuitos interconectados que funcionan en conjunto. Diferentes circuitos se encargan de diferentes funciones, haciendo que sean circuitos específicos. Estas redes neuronales intercambian señales entre ellas y con otras partes de nuestro cerebro.

Todo este intercambio de información es gracias a la liberación de neurotransmisores por parte de las neuronas. Estos neurotransmisores son liberados en un reducido pero importante espacio; la hendidura sináptica.

¿Cómo actúan las drogas en el cerebro?

Las drogas interfieren en la forma en que las neuronas envían, reciben y procesan las señales que transmiten los neurotransmisores. Algunas drogas, como el cannabis o la heroína, imitan la estructura química de determinados neurotransmisores naturales. Mientras que otras sustancias, como la cocaína, hacen que se libraren cantidades anormalmente altas de neurotransmisores naturales. O bien interfieren con el transportador, evitando así el reciclaje normal de estos neurotransmisores.

¿Qué partes del cerebro se ven afectadas con el consumo de drogas?

Las drogas tienen efectos por todo nuestro organismo, y concretamente en el cerebro. Pero hay una serie de estructuras cerebrales determinantes:

  • Ganglios Basales: Resaltar su importancia en las formas positivas de motivación; esto incluye los efectos placenteros de actividades como comer, la interacción social o las relaciones sexuales. Forman un núcleo clave en lo que denominamos “circuito de recompensa cerebral”. Las drogas hiperactiva este circuito, provocando una euforia constante mientras se consume la sustancia o se realiza la conducta.

Sin embargo, conforme la sustancia se va presentando con mayor frecuencia, el circuito se adapta y disminuye su sensibilidad, haciendo más difícil el sentir placer con aquello no relacionado a la sustancia.

  • Amígdala: cumple una función ante las sensaciones estresantes como ansiedad, irritabilidad, inquietud…características de la abstinencia una vez que la sustancia desaparece del organismo motivando a la persona a volver a consumir.

A mayor consumo de sustancia, este circuito cada vez se vuelve más sensible. Con el paso del tiempo, el sujeto fluctúa de un consumo recreativo a un consumo que permita reducir el malestar sufrido.

  • Cortex Prefrontal: éste dirige la capacidad de pensar, planificar, controlar los impulsos o tomar decisiones. Esta estructura está interconectada al sistema de recompensa cerebral.

Todos los cambios sufridos en estas estructuras , tras el consumo crónico ,hace que la persona busque de forma compulsiva la sustancia.

Alberto Manero. Psicólogo de IVANE SALUD.

Dr. Augusto Zafra. Psiquiatra. Director de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.