Unidad de Neuropsicología Clínica
Entender qué ocurre es el primer paso para poder acompañar.
Qué es la Unidad de Evaluación y para qué sirve
En la Unidad de Evaluación de Ivane Salud damos ese primer paso. A través de la evaluación neuropsicológica estudiamos cómo funcionan las capacidades cognitivas —memoria, atención, lenguaje, funciones ejecutivas…— y cómo influyen en el día a día de la persona.
Evaluar con precisión es lo que permite orientar un diagnóstico, comprender el origen de las dificultades y diseñar un tratamiento a medida. Por eso acompañamos a lo largo de todo el ciclo vital, de la infancia a la edad adulta, con instrumentos validados y un abordaje basado en la evidencia.
Qué evaluamos/áreas que conforman la unidad de evaluación
En nuestra Unidad de Evaluación realizamos tres tipos de valoración, adaptadas a cada edad y a cada situación. En todas ellas partimos de las señales de alerta que suelen llevar a consultar, para orientar la valoración hacia lo que cada persona necesita.
Evaluación del TDAH
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) afecta a la capacidad de mantener la atención, regular la actividad y controlar los impulsos. Se manifiesta de forma diferente según la edad, por lo que su evaluación se adapta a cada etapa.
Niños y adolescentes
A veces, las señales de que un niño o adolescente puede tener TDAH se confunden con su carácter o con «falta de esfuerzo». Algunos indicios de que conviene consultar con un especialista son los siguientes:
- Le cuesta mantener la atención en tareas o juegos y se distrae con facilidad
- Parece no escuchar, olvida instrucciones y pierde el material
- Se muestra inquieto, se mueve en exceso o le cuesta permanecer sentado
- Actúa sin pensar, interrumpe o le cuesta esperar su turno
- Su rendimiento escolar está por debajo de su capacidad
Adultos
En la edad adulta, el TDAH suele pasar desapercibido y confundirse con estrés, despiste o desorganización. Algunos indicios de que conviene consultar son los siguientes:
- Dificultad para organizarse, planificar y terminar lo que empieza
- Olvidos frecuentes y tendencia a dejar las cosas para después
- Problemas para mantener la concentración y gestionar el tiempo
- Inquietud interna o impaciencia
- Impulsividad en decisiones, compras o cambios frecuentes
Evaluación del TEA
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) influye en la comunicación, la interacción social y la flexibilidad ante los cambios. Se expresa de formas muy distintas de una persona a otra y a lo largo de la vida, por lo que su evaluación requiere una valoración cuidadosa y adaptada a cada caso.
Niños y adolescentes
A veces, las señales de que un niño o adolescente puede presentar un TEA se atribuyen a la timidez o a «ser muy suyo». Algunos indicios de que conviene consultar con un especialista son los siguientes:
- Dificultades para comunicarse y para relacionarse con otros niños
- Intereses muy concretos e intensos
- Necesidad de rutinas y malestar ante los cambios
- Conductas repetitivas
- Sensibilidad especial a ruidos, luces o texturas
Adultos
En la edad adulta, muchas personas con TEA han pasado toda su vida sin un diagnóstico, esforzándose por encajar. Cuando estas dificultades se mantienen en el tiempo, puede ser útil una valoración. Algunos indicios que conviene consultar son los siguientes:
- Dificultad para interpretar el lenguaje no verbal, la ironía o los dobles sentidos
- Agotamiento tras las interacciones sociales por el esfuerzo de adaptarse
- Malestar intenso ante los cambios imprevistos
- Un patrón de dificultades sociales presente desde la infancia
Evaluación neuropsicológica
La evaluación neuropsicológica estudia cómo funcionan las capacidades cognitivas; memoria, atención, lenguaje, funciones ejecutivas, entre otras, y cómo se ven afectadas por una enfermedad, una lesión o un proceso de deterioro. Es especialmente útil y necesaria en distintas situaciones:
- Tras una adicción
El consumo prolongado de alcohol u otras sustancias puede afectar a la memoria, la atención y la capacidad de planificar o controlar los impulsos. La evaluación permite conocer el alcance de estas dificultades y orientar la recuperación. - Deterioro cognitivo y sospecha de demencia
Los olvidos frecuentes, la desorientación o la dificultad para seguir el ritmo habitual pueden formar parte del envejecimiento normal o ser el inicio de algo más. La evaluación ayuda a distinguir entre ambos, a detectar un posible deterioro de forma temprana y a orientar el diagnóstico. - Daño cerebral adquirido
Tras un ictus, un traumatismo craneoencefálico u otra lesión cerebral, pueden aparecer cambios en la memoria, la atención o el lenguaje. La evaluación permite valorar las secuelas y sentar las bases de la rehabilitación.
Cómo trabajamos: el proceso de evaluación
Cada evaluación sigue un proceso cuidado y adaptado a la persona, desde la primera consulta hasta la entrega de resultados. Estas son sus fases:
Entrevista e historia clínica Conocemos a la persona y el motivo de consulta: su historia, sus antecedentes y las dificultades que percibe en el día a día. Es la base que orienta toda la evaluación.
Evaluación Aplicamos pruebas estandarizadas y validadas científicamente, seleccionadas según cada caso, para valorar de forma objetiva las distintas capacidades cognitivas.
Corrección e interpretación Analizamos los resultados y los interpretamos integrando distinta información: la de la propia persona, la de su familia y la del entorno (escuela u otros profesionales). Esta visión de conjunto es lo que da fiabilidad al resultado y permite entender lo que ocurre en su contexto real.
Informe o devolución Elaboramos un informe con el perfil cognitivo de la persona; sus puntos fuertes y las áreas a trabajar, la orientación diagnóstica y unas recomendaciones claras. Después te lo explicamos en persona, resolviendo tus dudas y marcando los siguientes pasos.
Un Equipo Multidisciplinar
La evaluación es un trabajo de equipo. En nuestra unidad, psicólogos y psiquiatras trabajamos de forma coordinada para ofrecer una visión completa de cada persona, uniendo la mirada cognitiva, la emocional y la clínica.
El papel del psiquiatra
El psiquiatra es el especialista médico de referencia en el proceso diagnóstico. Sus funciones incluyen:
Realizar la valoración clínica inicial, orientando qué tipo de evaluación necesita cada persona.
Establecer el diagnóstico, integrando los hallazgos de la evaluación neuropsicológica con la exploración clínica.
Detectar y tratar los trastornos asociados (ansiedad, depresión, adicciones, patología dual…).
Indicar y ajustar el tratamiento médico cuando es necesario.
Supervisar y coordinar el abordaje integral del paciente y su familia.
El papel del psicólogo/neuropsicólogo
El psicólogo especializado en neuropsicología es quien realiza la evaluación en profundidad y acompaña a la persona durante todo el proceso. Sus funciones incluyen:
Diseñar el plan de evaluación y seleccionar las pruebas adecuadas a cada caso.
Aplicar e interpretar las pruebas neuropsicológicas con criterio clínico.
Elaborar el perfil cognitivo y el informe neuropsicológico, base del diagnóstico.
Determinar las recomendaciones y el plan de intervención cognitiva.
Acompañar a la persona y a su familia en la devolución y el seguimiento.
Esta coordinación entre profesionales, junto con la familia y el entorno, es lo que permite ofrecer un diagnóstico preciso y un acompañamiento adaptado a cada persona.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuánto dura una evaluación? ¿Cuántas sesiones son?
Depende del motivo de consulta y de las pruebas necesarias en cada caso. Por lo general, una evaluación completa se realiza en 4 o 5 sesiones, que incluyen la entrevista inicial, la aplicación de las pruebas y la posterior entrega de resultados. En la primera cita te daremos una estimación ajustada a tu caso.
¿Se entrega un informe por escrito?
Sí. Al finalizar la evaluación elaboramos un informe neuropsicológico con el perfil cognitivo de la persona, la orientación diagnóstica y las recomendaciones. Además, te lo explicamos en una sesión de devolución en persona, para que entiendas bien los resultados y los siguientes pasos.
¿Qué pasa después de la evaluación?
La evaluación es el punto de partida. A partir de sus resultados, orientamos el diagnóstico y proponemos un plan adaptado a cada persona, que puede incluir tratamiento psicológico, rehabilitación o entrenamiento cognitivo, seguimiento u orientación a la familia.
¿A partir de qué edad se puede evaluar?
Realizamos evaluaciones a lo largo de todo el ciclo vital, desde los 8 años hasta la edad adulta y personas mayores. Cada evaluación se adapta a la edad y a las necesidades de la persona.
¿CÓMO SOLICITO MI CONSULTA?
No dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos cerca de ti, cuidando de tu Salud Mental.