Dentro de los múltiples derivados de la anfetamina ha surgido recientemente una combinación conocida como 2-CB, feniletilamina, un derivado de las anfetaminas combinado con mescalina, aunque con efectos mucho más potentes.

En su origen, fue un fármaco desarrollado en los años 70 del siglo XX que rápidamente quedó descartado para uso terapéutico, y en la actualidad ha sido recuperado como sustancia de abuso, asociada a contextos de relaciones sexuales y usuarios con niveles económicos elevados, dado su elevado coste.

2-CB o tucibi, se consume por vía oral, en forma de pastillas, polvos o cápsulas, y su mecanismo de acción estimula los neurotransmisores de dopamina, adrenalina y noradrenalina.

Los efectos que produce su consumo suelen ser aumento de la sensibilidad sensorial, percepciones de la realidad “distintas”, excitación o nerviosismo o cambios emocionales, entre otros. Es por ello que se ha asociado su consumo al desarrollo de conductas sexuales.

A nivel físico, la 2-CB provoca un aumento del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea, respiración acelerada, insomnio y mareo. En dosis altas, puede producir alucinaciones, miedos intensos o aislamiento, y en lo físico puede provocar diarreas, nauseas, mareos, vómitos y convulsiones.

Al ser una sustancia de uso bastante reciente, no se conocen todavía los efectos a largo plazo de su consumo, por lo que su peligrosidad es mayor por la ignorancia.

Las dosis bajas se calculan entre 5-10 mg, las medias entre 12-24 mg y las altas entre 25-30 mg.

El abuso o dependencia de este tipo de sustancias sigue los patrones comunes de los casos de abuso y dependencia de las anfetaminas, y su tratamiento es parejo.

El 2CB es considerada una sustancia psicodélica y puede llegar a causar reacciones psicóticas graves y fuerte adicción. Su tratamiento se plantea de forma similar a las desintoxicaciones de drogas estimulantes, como la cocaína y las anfetaminas, y es recomendable la asistencia de profesionales sanitarios para evitar complicaciones en el síndrome de abstinencia.

 

Unidad de Salud Mental. Hospital Valencia al Mar

Centro de Desintoxicación y Patología Dual Valencia. Hospital Aguas Vivas