El Trastorno explosivo intermitente (TEI): Síntomas y causas

El Trastorno explosivo intermitente (TEI): Síntomas y causas (Parte I)

El trastorno explosivo Intermitente (TEI) se caracteriza por cursar con episodios recurrentes de conductas impulsivas, agresivas e incluso violentas, en las que existen arrebatos agresivos tanto verbales como físicos, reaccionando de manera exagerada en una situación dada.

Estos episodios son producidos por la imposibilidad de un individuo de controlar sus impulsos, lo cual genera gran angustia en estos individuos que sufren de TEI.

Generalmente la manifestación de estos arrebatos tiene un alto impacto negativo en las diferentes áreas de la vida (tanto a nivel social, familiar como escolar o laboral). Pudiendo incluso llegar a tener problemas legales y financieros.

Es un trastorno crónico que se prolonga a lo largo de la vida y que puede tanto disminuir como agravarse con la edad, aunque generalmente la gravedad del trastorno suele disminuir a medida que el individuo crece.

El Trastorno Explosivo Intermitente (TEI) más frecuente en hombres que en mujeres.

El trastorno explosivo intermitente se incluye dentro de los trastornos del control de impulsos y se caracteriza por tener episodios repentinos y repetidos de conductas impulsivas, agresivas o violentas o arrebatos verbales agresivos, en los que se reacciona de una forma exagerada a una situación. Algunos de los signos característicos de este trastorno son la violencia vial, el maltrato interfamiliar, lanzar o romper objetos, o berrinches temperamentales. Estos arrebatos suponen una serie de consecuencias, tanto a nivel individual (angustia) o a nivel relacional (ámbito laboral o escolar); incluso pueden existir repercusiones legales o financieras.

Los primeros episodios suelen aparecer alrededor de los 7 años, mientras que con la adolescencia se agudizan los actos de violencia. Pese a que el trastorno explosivo intermitente está presente en ambos sexos, es más frecuente en hombres que en mujeres. Si no se realiza un tratamiento farmacológico y psicológico adecuado, con la finalidad de controlar los impulsos, puede volverse crónico.

Síntomas que presentan las personas con TEI

El individuo con TEI se caracteriza por presentar la mayor parte del tiempo problemas de irritabilidad, impulsividad, agresión o enfado, todo esto de forma crónica.

No obstante, la característica más común de estas personas se basa en la existencia de episodios de violencia. Esta violencia puede ser verbal, mediante gritos, amenazas, discusiones acaloradas o palabras hirientes. Y también puede ser física, manifestándose con sacudidas, empujones o bofetadas o bien lanzando y rompiendo objetos. De manera común, estos episodios suelen durar un tiempo aproximado de 30 minutos y aparecen espontáneamente, ocurriendo de forma frecuente o bien pueden ocurrir de forma separada entre días, semanas e incluso haber meses de no agresión.

A su vez, durante o previamente a estos episodios, estas personas suelen experimentar ira e irritabilidad, pensamientos acelerados, aumento de la energía, palpitaciones, hormigueo, opresión en el pecho y/o temblores.

Posteriormente a un episodio de estas características, las personas con TEI suelen sentir una sensación de alivio y cansancio, pero precedido de remordimiento, arrepentimiento o vergüenza, lo cual les puede llevar a vivir episodios de angustia.

¿Qué causa el trastorno explosivo intermitente?

Aunque la causa exacta de dicho trastorno es desconocida, sí que existen una serie de factores ambientales y biológicos relacionados. El entorno tiene un papel fundamental, las personas que sufren este trastorno han crecido dentro de familias con comportamiento explosivo, abuso verbal o físico, por lo que exponerse a este tipo de comportamientos a una edad temprana potencia la problemática en el futuro.

Asimismo, puede existir un componente genético, que transmita el trastorno de padres a hijos; o una química del cerebro diferente, donde la serotonina tiene un papel importante.Este tipo de trastorno suele comenzar a muy temprana edad, especialmente en la infancia a partir de los 6 años de edad o bien durante el transcurso de la adolescencia.

Factores ambientales y psicológicos:

Los comportamientos son actitudes y conductas que pueden ser aprendidas, especialmente si se considera que el individuo crece conociendo ese tipo de cosas como algo “normal”. Es decir, el individuo se desarrolla dentro de situaciones que forman parte de su normalidad.

Estudios realizados demuestran que la mayoría de las personas con TEI han sido individuos que crecieron en familias donde era predominante un comportamiento explosivo y lleno de abuso verbal e incluso hasta físico. Por ello, los niños que crecen en estos ambientes tienden a tener mayor posibilidad de presentar los mismos rasgos explosivos a medida que maduran.

También es común ver este tipo de trastorno en niños, jóvenes y adultos que durante su infancia fueron maltratados, tanto verbal como físicamente.

Por otra parte, el hecho de haber sufrido un evento traumático a muy temprana edad aumenta el riesgo de desarrollar un TEI

Factores biológicos:

Se considera que existe un componente genético que puede provocar el desarrollo del trastorno pasando de generación en generación de padres a hijos. Esto tiene que ver con la modificación genética de cómo funciona el cerebro, debido a que existe la posibilidad de que las funciones químicas del cerebro se encuentren alteradas generando así conductas explosivas características del TEI.

Por otra parte, se ha visto que hay una posible relación entre el TEI y otros trastornos mentales, como el Trastorno límite de personalidad e incluso el Trastorno de personalidad antisocial. Estas asociaciones se basan en pruebas y estudios realizados a personas con TEI, que tienen antecedentes de otros trastornos de salud mental y que estos afectan y conllevan a padecer dicho trastorno.

Consecuencias del trastorno explosivo intermitente

Como ya se ha mencionado al principio la manifestación de estos episodios conlleva unas consecuencias negativas.

En primer lugar, suele haber una repercusión importante en las diferentes áreas de la vida:

Las relaciones familiares y sociales se ven altamente afectadas, debido a que la presencia de los episodios de violencia provoca un ambiente de estrés constante, motivo por el cual no son raros los divorcios.

A nivel laboral puede haber pérdida de empleo como consecuencia del problema de autocontrol. Esto mismo en los jóvenes puede conllevar fracaso escolar.

Pueden darse problemas legales secundarios a peleas e incluso accidentes de tráfico, también como producto de la pérdida de control.

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Por otra parte, también conllevan posibles consecuencias a nivel psicológico y médico. El estado de ánimo se suele ver alterado, presentando depresión y ansiedad crónica. De esta forma se crea una retroalimentación positiva, puesto que, a su vez, la depresión y la ansiedad favorecen los episodios explosivos característicos del trastorno.

Las personas con TEI pueden llegar a provocarse autolesiones o incluso pueden llegar a tener intentos de suicidio.

La adicción a sustancias es muy común. Los individuos se ven afectados a tal punto que comienzan a consumir sustancias de abuso. Igual que en la situación anterior, esto genera una retroalimentación positiva.

Hay problemas de salud física que suelen darse a largo plazo en personas con TEI: hipertensión arterial, enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, úlceras y dolor crónico.

Tratamiento para el trastorno explosivo intermitente

Los problemas relacionados con trastornos de salud mental, son problemas que deben considerarse con seriedad y respeto, por ello es indispensable el conocimiento de estas alteraciones y qué se puede hacer en tales casos.

Por este motivo, cuando se conoce alguna persona cercana con TEI, lo más recomendable es acudir a un especialista. Esto es necesario puesto que antes de iniciar un tratamiento es primordial que el individuo con TEI sea valorado por un profesional médico especializado con el fin de identificar y descartar otras enfermedades o trastornos mentales que pudieran estar generando los síntomas. Esta valoración incluirá la realización de pruebas físicas complementarias.

Tras realización del diagnóstico, el tratamiento se basará en los criterios médicos del profesional debido a que el TEI no cuenta con un tratamiento único o especifico. Sin embargo, de forma general se puede decir que el tratamiento está basado en la psicoterapia y el uso de algunos psicofármacos.

El abordaje terapéutico permitirá mejorar la calidad de vida no solo de quien lo padece sino también de quien se encuentra estrechamente relacionado con el individuo con TEI.

Abordaje psicoterapéutico

Se realizan sesiones individuales o grupales enfocadas a desarrollar habilidades que contribuyan a mejorar los episodios explosivos.

Este tipo de psicoterapias incluye la terapia cognitivo-conductual que se emplea con frecuencia y ayuda a los individuos con TEI a identificar las situaciones y los comportamientos que provocan un episodio explosivo. Además, ayuda a saber cómo manejar la ira y controlar las respuestas inapropiadas mediante técnicas que le permitan al individuo relajarse y pensar de una manera diferente, lo cual es conocido como reestructuración cognitiva. Esto permite adquirir habilidades en cuanto a la comunicación y en la resolución de los problemas tanto inmediatos como a futuro.

Dentro de la psicoeducación se trata la necesidad de evitar el consumo de sustancias que contribuyan al desarrollo de comportamientos explosivos y que aumenten la agresividad. Estas sustancias pueden ser drogas, bebidas alcohólicas u otras sustancias que sirvan como detonante.

Abordaje psicofarmacológico

Cuando la terapia conductual no es suficiente y no alcanza a lograr resultados favorables y existen las recaídas, el tratamiento se debe acompañar del uso de ciertos medicamentos que ayuden a tener una mejor respuesta.

Los psicofármacos empleados en el TEI suelen ser: antidepresivos (especialmente los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina) y ciertos anticonvulsivantes y estabilizadores del ánimo. Además de estos, hay otros medicamentos que se pueden usar en el momento del diagnóstico por considerarse necesarios.

Además del abordaje psicoterapéutico y psicofarmacológico, como parte del tratamiento se deben considerar desarrollar planes que contribuyan a mejorar la estabilidad y el estado del individuo con TEI.

El especialista es parte fundamental en el desarrollo de estos planes, los cuales deben elaborarse mediante el estudio del comportamiento del individuo. Estos planes deben ser útiles en aquellas situaciones donde se pueda presentar un episodio explosivo.

El desarrollo de un plan permite a su vez trabajar en el cuidado personal, el cual se basa en considerar prioritario las necesidades básicas del individuo (dormir bien, alimentarse mejor y practicar actividades que ejerciten y liberen más sustancias químicas positivas). La realización de actividades que contribuyen al crecimiento personal sirven a su vez de estrategia para canalizar los momentos de tensión, sirviendo como un modo de escape de las situaciones que generan una conducta explosiva.

Recomendaciones para amigos y familiares de personas con TEI

Si conoces a un familiar o amigo o incluso si te encuentras en una relación con alguien que tenga este tipo de trastorno es importante que consideres un plan de emergencia para los casos donde la situación sea muy extrema.

Existen opciones y decisiones a tomar cuando se encuentra en una situación de peligro, una de ella es evitar continuar con el problema y si la situación se pone violenta, la recomendación es llamar a los cuerpos policiales.

Además, es necesario crear maneras de hacerle saber a las personas de confianza cuando una situación se sale de control. Una de las maneras podría ser el implementar señales o palabras claves que ayuden en el conocimiento de lo que sucede.

Es indispensable que si has sido víctima de maltrato entiendas que no es tu culpa y que nadie merece ser maltratado, especialmente si eso compromete tu propia vida.
Se debe tener en cuenta que las mujeres no son las únicas que pueden llegar a correr riesgos por relacionarse con hombres con este trastorno. El TEI, aunque afecta más a hombres que a mujeres, también se puede dar en éstas, con lo cual un hombre también puede sufrir las consecuencias.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD

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2 comentarios en «El Trastorno explosivo intermitente (TEI): Síntomas y causas (Parte I)»

  1. Hola.
    Segun lo que he leido, creo que la descrpcion de TEI encaja bien en lo que me está pasando.

    ¿Crees que me puedas ayudar de manera virtual? , vivo en una región lejana y desconectada y en mi localidad no existen especialistas con quien interactuar de estos temas.

    Me identifico muy bien en el tipo de sintomas y me asusta que algun dia en el futuro esto se agudice y le haga daño a alguien de mi familia.

    Quiero mejorar.

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