El trastorno bipolar y su tratamiento

El trastorno bipolar es una enfermedad mental genuina en la que se alternan episodios depresivos y episodios de manía. Se trata de una patología persistente que requiere unos cuidados y un abordaje terapéutico por profesionales en salud mental a lo largo de toda la vida.

Aunque el tratamiento para esta patología en su fase depresiva, recomienda el uso de antidepresivos de forma muy juiciosa, cuando la sintomatología es grave y con grave riesgo para la salud del paciente. El uso de antidepresivos en el trastorno bipolar  requiere una estricta monitorización porque puede ser un factor precipitante, que no único, para ocasionar episodios maniacos.

Para asegurar una estabilidad emocional prolongada con el mínimo impacto en la existencia de inestabilidad afectiva o desestabilizaciones, el tratamiento psicofarmacológico del trastorno bipolar son los eutimizantes o estabilizantes del ánimo, siendo el de mayor evidencia científica en eficiencia las sales de litio junto con otros eutimizantes-anticonvulsivantes como el acido valproíco. Los fármacos anticonvulsionantes (carbamazepina, ácido valproíco, lamotrigina y oxcarbazepina) se utilizan como alternativa al litio en caso de resistencia o intolerancia de algunos pacientes y suelen ser eficaces cuando se producen cambios del estado depresivo al maniaco en un breve espacio de tiempo.

Los fármacos llamados estabilizadores del ánimo tardan  en actuar entre 10-14 días y requieren una optimización lenta en la escalada de dosificación, por lo que cuando se utiliza en un episodios de hipomanía o manía grave, se asocian con fármacos antipsicóticos clásicos o antipsicóticos de nueva generación para precipitar una atenuación más rápida de la sintomatología eufórica, este tipo de fármacos encontramos la aripiprazol, olanzapina, risperidona, paliperidona, quetiapina, ziprasidona, amisulpride, clozapina (antipsicóticos de nueva generación) y el  haloperidol, clorpomazipna, levomepromazina, clotiapina (antipsicóticos clásicos).

Si bien, el uso de la farmacoterapia está sujeta a la supervisión de los efectos secundarios, con una supervisión adecuada, escalada lenta de dosis, el uso de la mínima dosificación efectiva, el control analítico rutinario en las analíticas de sangres y controles de fármacos en sangre, hace que su uso a medio y largo plazo sea relativamente seguro.

El tratamiento farmacológico debe ir acompañado de psicoterapia individual con tal de ayudar a los pacientes a ayudar a comprender la enfermedad, dotarles de mecanismos de afrontamiento y hacerles sensibles en la detección precoz de síntomas que pueden indicar una reactivación de la fase depresiva  o la fase maniforme. La psicoterapia debe ser extensible al núcleo familiar, que también forman parte del proceso de recuperación y son un factor de protección y predictor de posibles recaídas afectivas.

Recomendaciones para pacientes con trastorno bipolar

El trastorno bipolar tiene un diagnóstico difícil puesto que los síntomas se pueden confundir con otros problemas y puede tardar en diagnosticarse entre 10 y 15 años. Una vez que un profesional especializado le comenta que su sintomatología puede ser compatible con el padecimiento de un trastorno bipolar, se recomienda seguir las siguientes 6 pautas de forma general:

  1. No abandonar el tratamiento farmacológico prescrito.
  2. Instaurar rutinas diarias (comida, sueño…)
  3. Conocer la enfermedad y aprender a distinguir los síntomas que pueden anticipar una recaída.
  4. Tener contacto con familiares y el entorno social para que puedan brindar apoyo.
  5. No consumir alcohol ni drogas
  6. Consultar con el médico los síntomas o efectos secundarios que puedan ocurrir.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD. 

Dra. Amparo Espinosa. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Centro de desintoxiación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.