Tanto la tecnofilia como la tecnofobia tienen, como podrán deducir a partir de sus nombres, una íntima relación con las nuevas tecnologías que tanto se han introducido en nuestra vida cotidiana en los últimos años. Hoy por hoy no podemos imaginarnos la existencia humana sin una computadora o un teléfono móvil al alcance, y estas nuevas costumbres han tenido sus consecuencias propias en el plano de la psicología y la salud mental.

En el artículo de hoy repasaremos en profundidad de qué hablamos cuando hacemos referencia a estos dos trastornos relativamente nuevos: tecnofilia y tecnofobia. Esperamos que la información les resulte de utilidad y que puedan despejar todas sus dudas e inquietudes en los próximos párrafos.

¿Qué es la tecnofilia?

La palabra “tecnofilia” está formada por dos acepciones diferentes: por un lado, el término “tecno” hace referencia a los dispositivos electrónicos a los que tenemos acceso en la actualidad; “filia”, por el otro lado, se refiere al apego y a la dependencia que podemos desarrollar frente a una cosa determinada. Si juntamos estas dos palabras, llegamos a la conclusión de que la tecnofilia es la adicción que sufren algunos individuos en relación a los objetos tecnológicos.
Si bien es cierto que la mayoría de la gente ha desarrollado una cierta dependencia hacia los aparatos tecnológicos, existen algunos que presentan un grado más elevado y en dónde la relación se vuelve patológica como si de cualquier otra adicción se tratara. Quienes sufren de esta afección sienten una gran ansiedad cuando se les niega el uso de dispositivos tecnológicos o el acceso a internet, y pueden presentar angustia cuando pasan demasiado tiempo sin adquirir un aparato nuevo.
Por otro lado, es muy frecuente ver que cuando a una persona que padece de tecnofilia se la aleja de los dispositivos electrónicos que utiliza habitualmente pueda presentar los típicos signos del síndrome de abstinencia característico de las adicciones. Se trata de una patología reciente y de la que aún queda mucho por descubrir y conocer.

Tecnofobia, el miedo a las nuevas tecnologías

La tecnofobia se presenta como la otra cara de la moneda: quienes la padecen sufren de un fuerte temor hacia los dispositivos electrónicos actuales, siendo la aversión más frecuente hacia los ordenadores y computadoras portátiles. A medida que pasa el tiempo y que las tecnologías evolucionan, la patología se vuelve cada vez más compleja.
Dentro de los tecnófobos podemos encontrar tres categorías diferentes y bien marcadas entre sí: usuarios incómodos, tecnofóbicos cognitivos y tecnofóbicos ansiosos, dependiendo del tipo de reacción que tenga el individuo hacia la tecnología y en qué grado sienta un desprecio hacia las mismas. Al igual que la mayoría de las dolencias psicológicas, la tecnofobia se puede presentar en menor o mayor medida y esta clasificación sirve para saber ante qué tipo de caso nos encontramos y cómo debemos actuar. En ciertos casos, la tecnofobia deberá ser tratada como cualquier otra fobia, aunque no suele ser necesario y la persona simplemente se conforma con vivir como un total analfabeto tecnológico.