Existen diferentes entidades en las cuales podemos identificar la presencia de sintomatología depresiva y síntomas psicóticos. Clásicamente la sintomatología delirante-alucinatoria está descrita en los siguientes trastornos mentales: la esquizofrenia, el trastorno esquizoafectivo, el trastorno bipolar (trastorno maniaco-depresivo) o la depresión psicótica.

Dependiendo del orden de aparición, intensidad, tipo de síntomas y antecedentes psiquiátricos debemos diferenciar e intentar no confundir cada uno de estos trastornos.

El trastorno que tiene como base la depresión y sobre esta aparecen una serie de síntomas psicóticos es la depresión psicótica. Es un tipo de depresión grave en la que se presenta clínica  psicótica, como pueden ser las alucinaciones, los delirios o algún otro tipo de ruptura con la realidad. Se estima que la depresión psicótica puede afectar a 1 de cada 250 personas (a un 0.4% de la población). Algunos pacientes bipolares pueden padecerla en sus estadios depresivos.

La depresión psicótica suele ser episódica, presentándose durante un período definido de tiempo, pero en algunos casos puede ser crónica.

Junto a los clásicos síntomas de depresión, ánimo triste, sentimiento de culpa, falta de concentración e interés y disfrute, baja energía y motivación…la persona puede experimentar:

  • Delirios: creencias falsas acerca de lo que ocurre o de la propia identidad. Por ejemplo, pueden pensar que tienen cáncer aunque no sea cierto.
  • Alucinaciones: ver, oír u oler cosas que no existen. A menudo oyen voces que les dicen cosas como: “no mereces vivir”, “o no eres suficientemente bueno/a”.

De forma habitual existe una congruencia y relación entre los síntomas psicóticos y depresivos. Como en todas las enfermedades mentales, se acepta que la causa es multifactorial y surge de la interacción entre una vulnerabilidad genética, factores de estrés ambiental y un fracaso de los mecanismos de afrontamiento individuales.

Factores de vulnerabilidad identificados que aumentan la posibilidad de poder padecer este trastorno mental son los siguientes:

  • Tener un familiar con depresión o un trastorno psicótico.
  • Altos niveles de cortisol en sangre (la hormona del estrés). Este aumento suele estar provocado por situaciones estresantes como problemas económicos, rupturas sentimentales.
  • Acontecimientos vitales traumáticos.

Respecto a la evolución, se sabe hasta el momento que la depresión con síntomas psicóticos suele considerarse un grado de depresión más grave, por lo que cuanto antes se diagnostique y se inicie un tratamiento adecuado mejor pronóstico tendrá.

El tratamiento hasta ahora que mejores resultados ha ofrecido ha sido la combinación de psicofármacos  antidepresivos con antipsicóticos, sobre todo los neurolépticos atípicos por mejorar tolerabilidad y reducir abandonos de tratamiento.

En este sentido cabe añadir también que la terapia electroconvulsiva (TEC)  ha resultado ser el tratamiento más fiable en la mejora de los síntomas en muchos estudios, por encima de la terapia farmacológica. Sin embargo, su estigma, coste y efectos adversos la convierten en un tratamiento de segunda o tercera línea excepto en circunstancias especiales.

En las últimas revisiones realizadas se apreciaba que la depresión psicótica no se ha estudiado lo suficiente, lo cual limita la confianza en algunas conclusiones establecidas de cara al tratamiento. Existen pruebas limitadas y poco concluyentes del uso de antidepresivo o de antipsicótico solo, aunque en general se afirma que son más efectivas que el placebo. La enfermedad está en continuo estudio y se está considerando la creación de nuevos fármacos para poderse tratar de la forma más eficaz de forma biológica este tipo de trastornos.

Dr. Fernando Andrés España. Psiquiatra de IVANE SALUD

Dr. Humberto Ortiz . Psiquiatra de IVANE SALUD

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.