Beber alcohol durante el embarazo: El Síndrome Alcohólico Fetal (SAF)

El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) se utiliza para asociar un gran numero de anomalías físicas, mentales, conductuales y cognitivas que una persona puede presentar cuando ha estado expuesta al alcohol a lo largo del desarrollo prenatal.

La máxima expresión y de impacto en la salud del desarrollo embrionario de mujeres que ingieren alcohol durante la gestación se conoce como el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) y se estima que afecta a 3 de cada 1000 recién nacidos, aunque indican que 1 de cada 100 niños tiene alguna afectación relacionada con el consumo de alcohol durante el embarazo.

Los signos y síntomas que pueden presentar los recién nacidos debido a dicha exposición son los siguientes:

-Anomalías cráneo-faciales: aplanamiento del espacio entre la nariz y el labio superior; labio superior más delgado; y ojos pequeños.

-Retraso en el desarrollo físico: peso y/o la talla por debajo del percentil esperable en el promedio de recién nacidos que no han sido expuestos al consumo de alcohol durante el embarazo.

Sistema Nervioso Central: daños en el desarrollo cerebral con diferentes grados en función de la cantidad y frecuencia de la exposición al alcohol y el desarrollo de fase embrionaria. El daño neurológico que puede producirse en el recién nacido se divide en 3 áreas diferentes:

1. Estructura anatómica del cerebro: microcefalia y anomalías algunas estructuras cerebrales.

2. Funcionamiento neurológico: crisis epilépticas, pérdida de la audición, dificultades visuales, dificultades en el desarrollo de las habilidades motoras.

3. Funcionamiento intelectual: alteraciones conductuales; agresividad e ira; falta de control de los impulsos; intelectualidad limítrofe o retraso mental; dificultades en el aprendizaje y en la memoria; problemas en la integración social y dificultades de habilidades de relación.

Existen otros signos que se relacionan con el Sindrome alcohólico fetal como son alteraciones cardiacas; alteraciones óseas y articulares; trastornos del sueño, etc.

El hecho de que las alteraciones que provoca la exposición a alcohol durante la gestación pueden dar lugar a lesiones permanentes, hace que no exista un tratamiento curativo para el sindrome alcohólico fetal. Debido a que cada caso es particular y existen necesidades individuales, no se puede generalizar un tratamiento efectivo para todos los casos. Por ello, el tratamiento sintomático se adapta a cada caso en función del trastorno de que se presente. A nivel general, se utilizan fármacos psicoactivos e intervenciones conductuales, tratamientos de logopedia y tratamientos psicológicos y psiquiátricos adaptados a cada caso en particular.

La única manera de prevenir el sindrome alcohólico fetal es evitar el consumo de alcohol durante el embarazo. Según los estudios realizados, muestran que el alcohol comparado con otras drogas, afecta más al desarrollo del SNC que cualquier otra sustancia tóxica y, por ello, debe evitarse cualquier consumo consumo durante la etapa gestacional.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD. 

Dr. Augusto Zafra. Psiquiatra. Director de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.