Vivimos en una sociedad que funciona a contrarreloj, donde el estrés y la ansiedad prevalecen en todo momento. El ritmo agitado y digitalizado hace que seamos más vulnerables ante las enfermedades mentales.

En los últimos años, se ha producido un aumento en las patologías mentales, concretamente en las asociadas con depresión y ansiedad y se estima que el 14% de la población padecerá trastornos asociados con el estrés y un 30 % de personas necesitará apoyo psicológico y psiquiátrico.

Hoy en día, algunas de las enfermedades que producen pérdida en el bienestar psicológico y en la calidad de vida son la depresión o la ansiedad, afectando mayoritariamente a mujeres, niños, adolescentes y ancianos. Aunque a lo largo de los años también han existido estas enfermedades, actualmente se presta mayor atención ya que se busca el bienestar de la persona, por lo que hay una mayor detección que antes y un tratamiento ajustado para solucionarlo.

La hipertensión, los problemas digestivos, las cardiopatías o la caída del cabello son algunas de las consecuencias que provoca el estrés. En la sociedad moderna se relaciona el estrés con el ritmo de trabajo, horarios intempestivos y la falta de tiempo. Las mujeres son más vulnerables a tener trastornos emocionales, mientras que en niños y adolescentes se han incrementado las demandas por depresión e hiperactividad. Asimismo, también han aumentado las consultas en psiquiatría por problemas de imagen corporal, como anorexia y bulimia, y la tasa de suicidios en adolescentes. Por lo que respecta a la tercera edad, los problemas que existen están asociados a la soledad o al síndrome de Diógenes.

No hay duda que, el ritmo de vida y la sociedad ha facilitado la aparición de dichas enfermedades, sin embargo, cabe destacar que a este ritmo de vida se han incorporado las tecnologías, con lo cual han aparecido más problemas relacionados con ello como  adicciones a los móviles, internet o al juego online, entre otros.

Llevar un estilo de vida saludable puede acarrear una mejor salud mental, por lo que se deben trabajar las destrezas de la persona para afrontar mejor las adversidades de la vida. Algunos de los componentes para mejorar los estilos de vida y tener una mejor salud mental son:

-Tener una alimentación saludable, aportando un equilibrio nutricional al organismo ya que somos lo que comemos.

-Practicar ejercicio físico y deporte, para fortalecer los músculos y los huesos y luchar en contra del sedentarismo que produce enfermedades.

-Tener un ritmo de sueño saludable, de manera que se duerman las horas adecuadas para que el organismo pueda descansar y recuperar energías.

-Disfrutar del tiempo libre, planificando actividades agradables y ejercitando la mente en contra del deterioro cognitivo.

-Evitar el consumo excesivo de alcohol y drogas que intoxican el cuerpo y generan enfermedades.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD

Elisa Ibáñez. Psiquiatra de IVANE SALUD

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.