¿A qué llamamos coadicción?

Se trata de un trastorno en el que existe una dependencia emocional hacia una persona cercana que tiene adicción. Las personas con coadicción intentan que las personas con adicción cumplan con sus obligaciones y responsabilidades, sin embargo, es una tarea difícil y la mayoría de las veces acaban haciéndolo por la otra persona. Aunque ocurre mayoritariamente de padres hacia hijos y viceversa, también es muy común encontrarse coadicción en parejas.

¿Cómo se inicia la coadicción?

La coadicción se va desarrollando junto con la adicción. Al principio, existe una fase de negación del consumo y se rehúsan las observaciones que dan pie a la adicción. Una vez se percatan de lo que ocurre, se crea un clima de desconfianza y tienen lugar enfrentamientos con tal de asumir el control de la vida de la persona con adicción, ya que esta no es capaz de responsabilizarse de sus actos. Se establece así un rol de perseguidor hacia la persona adicta esperando mediante el esfuerzo y el sufrimiento por la otra persona obtener resultados positivos en referencia al cambio, pero al no ocurrir, se alimenta la dependencia psicológica hacia el adicto, produciendo un sufrimiento ajeno, olvidándose del propio. Es entonces cuando aparecen la angustia y la desesperación, se pierde la comunicación y se van creando conflictos y sentimientos de culpa. De este modo, la persona coadicta se acaba convirtiendo en una víctima de la conducta de la otra persona y se siente obsesionada por controlar esa conducta e intentar que la otra persona haga un cambio en su vida.

“ La codependencia es un modo de satisfacer las necesidades, que no satisface las necesidades “.

Melody Beattie

El tipo de conductas que se realizan se ocultan bajo el pensamiento de ser buenas personas ya que intentan ayudar a los demás. Cuando ya se ha desarrollado la coadicción las conductas más comunes de estas personas son intentar no hablar sobre el problema, no discutir, no quejarse, no protestar ni expresar sentimientos.

¿Qué frases utiliza un coadicto?

  • Si él/ella se encuentra bien, yo también lo estoy; si él/ella está mal, yo también.
  • Hago amenazas con abandonarle, pero no me siento capaz.
  • Algunas veces pienso que yo tengo la culpa de que beba.
  • Su problema no es tan importante, ¿no? Si solo bebe en casa y no todos los días.

Familia y coadicción

La familia tiene un papel muy importante en la recuperación de la persona que sufre adicción, puesto que son los que conviven con ella y son conscientes de los malos hábitos y conductas que realizan. Si el entorno de recuperación no es favorable, puede que empeore la situación problemática, ya que la persona que tiene coadicción, acaba desarrollando una conducta similar al del adicto. Por ello, es necesario aceptar que la mejor forma de obtener resultados positivos es mediante ayuda profesional por ambas partes. Por parte del adicto, buscando un tratamiento que se ajuste a sus necesidades y, por parte del coadicto, acudiendo a terapia familiar o a programas de psicoeducación para familiares donde se aprenden pautas para saber cómo actuar con el paciente adicto. De este modo, al adquirir nuevos hábitos y nuevas conductas, las dos partes van recuperando su vida en paralelo y asumiendo cada uno el control de sus vidas, responsabilizándose cada uno de sus actos.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Amparo Espinosa. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.
Centro de desintoxicación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.