Existen aspectos diferenciales en la psicología y en el desarrollo psicoafectivo a nivel cerebral entre los hombres y las mujeres. La contribución de la genética y los factores ambientales, así como la reciprocidad entre ambos responden a un modelo general que intenta explicar las diferencias existentes.

Hombres y mujeres crecen con vulnerabilidades diferentes para los trastornos psicopatológicos derivadas de sus características biológicas y de su experiencia vital.

Cada vez se dispone de mayor evidencia científica que demuestra los cambios metabólicos y funcionales que la psicoterapia puede producir en cerebro.

Pese a que no parece justificado definir un tipo de psicoterapia distinta para los hombres y las mujeres en sus aspectos nucleares, si que parece importante considerar que la psicoterapia de la mujer tiene una serie de características específicas que deben tenerse en cuenta en la práctica clínica y que constituyen un campo de interés  relevante en la investigación. Esto se apoya en los siguientes hechos:

  • Las características específicas del funcionamiento psíquico de hombres y mujeres.
  • Los acontecimientos biológicos específicos de la mujer que se acompañan de experiencias emocionales propias: menarquia, maternidad, lactancia, menopausia, etc.
  • Diferencia en la conducta de la enfermedad, las mujeres tienden a buscar ayuda médica o psicológica cuando presentan síntomas psiquiátricos con mayor frecuencia que los hombres. Las mujeres tienen mayor conciencia de sus síntomas y más facilidad para reconocer la necesidad de ayuda, lo que favorece la tarea del psiquiatra a la hora de realizar una indicación de tratamiento.

En la evaluación clínica de la mujer cuando se esta barajando la indicación de una psicoterapia deben considerarse aspectos de su situación vital y algunos relativos al ciclo reproductivo en el que se encuentra, ya que puede condicionar la indicación.

El embarazo, posparto, lactancia y crianza de niños pequeños son situaciones no adecuadas para iniciar psicoterapias psicodinámicas de alto contenido expresivo, o lo que es lo mismo, terapias que requieren una gran movilidad defensiva o movimientos regresivos. Son preferibles psicoterapias con un alto contenido de elementos de apoyo, aplazando para una situación menos vulnerable otro tipo de intervenciones si son necesarias.

Debe tenerse en cuenta que las situaciones de gran estrés pueden aumentar la vulnerabilidad psíquica, y que condiciones de vida con grandes limitaciones y sobreexigencia pueden contribuir como precipitantes externos al desarrollo de un trastorno depresivo o de ansiedad.

Hay que animar a las mujeres a que expresen sus tensiones sin temor a ser vistas como estereotipadas o como banales; problemas económicos, de pareja, responsabilidad de cuidados agotadores, y a hablar de sus propias necesidades, especialmente cuando se confrontan con las de otros miembros de la familia.

Dr. Miguel Ángel Harto. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Alberto Manero. Psicólogo de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.
Centro de desintoxicación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.