Un 36% de adultos en nuestro país duerme mal, tiene problemas de sueño y su descanso es de mala calidad, lo que repercute y tiene consecuencias en la salud. Así se desprende de estudios conocidos a raíz de la celebración del Día Mundial del Sueño el pasado 18 de marzo. Un claro ejemplo son nuestros hábitos. Nos acostamos muy tarde y nos levantamos muy temprano, a diferencia de los hábitos de sueño presentes en otros países del resto de Europa.

El estudio de la Sociedad Española de Neurología, por su parte, observa que entre el 20 y el 48 por ciento sufre en algún momento dificultad para iniciar o mantener el sueño y, de ellos, un 10 por ciento – aunque la cifra puede ser mayor- sufre algún trastorno de sueño crónico y grave.

Una de las consecuencias más problemáticas de ello es el abuso de fármacos. De hecho, se calcula que hasta el 28% de la población ha utilizado ansiolíticos de la familia de las benzodiacepinas alguna vez y el 12% emplea este tipo de fármacos  de forma habitual para conciliar el sueño.

El abuso y adicción a los fármacos, especialmente a los tranquilizantes y benzodiacepinas, es uno de los problemas con mayor impacto y menor visibilidad en nuestra sociedad hoy, y sus consecuencias acarrean numerosos problemas de salud, familiares y psiquiátricos, a pesar de tratarse de sustancias legales. Los problemas de sueño pueden derivar en problemas para nuestra salud.

En este contexto, son fármacos que siempre deben utilizarse bajo prescripción facultativa, durante un periodo limitado y bajo supervisión profesional en las poblaciones más jóvenes y de edad avanzada, siendo preciso hacer una evaluación médica del estado de salud del paciente, así como conocer si el sujeto toma otro tipo de fármacos con los que pudiera interaccionar.

El uso crónico de benzodiazepinas esta asociado a los fenómenos de tolerancia, es decir, cada vez que una persona toma este tipo de sustancias de forma prolongada necesita ir aumentando de dosis para generar e su organismo el mismo efecto, y también a fenómenos de dependencia en el que la supresión brusca originaría síntomas de abstinencia en el sujeto con consecuencias importantes para la salud.

Contacto: IVANE
Twitter: @IVANEadicciones
Facebook: IVANE

Foto. pixabay.com. Creative commons