Problemas frecuentes en la psicofarmacología del anciano

En las personas mayores concurren con mayor frecuencia los fracasos en la psicofarmacología y terapéuticos. Esto puede deberse a la propia naturaleza degenerativa e irresoluble para la que están prescritos, a la peor tolerancia y más cantidad de efectos secundarios, o a las interacciones que conducen a un peor incumplimiento terapéutico.

En los ancianos es frecuente la comorbilidad, la coincidencia de diversos tratamientos, el peor cumplimiento terapéutico, mayor número de reacciones adversas y la iatrogenia.

Principales fracasos en el tratamiento terapéutico y psicofarmacológico en ancianos

Comorbilidad: cerca del 80% de los mayores sufren diversas patologías simultáneas, con coincidencia de varios cuadros clínicos, asociando diagnósticos: hipertensión, diabetes, artrosis, cardiopatías, etc., para los que recibirán diversos tratamientos. Sería conveniente la realización de estudios en este grupo específico, incluyendo la comorbilidad diagnóstica y la polifarmacia.

Politratamientos y automedicación: como consecuencia de los diversos tratamientos que se reciben, las interacciones resultan más frecuentes y el cumplimiento empeora. La población anciana en nuestro país representa entre el 15-20% del total, pero consume una mayor proporción de fármacos. Hasta el 90% de los ancianos reciben algún tratamiento. Se calcula que cada anciano puede tomar entre7-8 fármacos al día, aumentando el riesgo de interacciones y reacciones adversas.

La automedicación también resulta muy frecuente, está llena de riesgos por que favorece la aparición de efectos no deseados. Prácticas como tener botiquines caseros o de la desinformación recibida son frecuentes.

Cumplimentación: el incumplimiento terapéutico es un problema frecuente en los pacientes psiquiátricos mayores. Genera muchos ingresos hospitalarios, cronicidad en los cuadros e incremento de costes directos e indirectos. El incumplimiento aumenta con el número de fármacos que se reciben, el número de dosis o tomas en el día, o si se asocia con deterioro cognitivo e incapacidad física.

Otros factores que influyen son los olvidos, la desconfianza hacia el profesional, la insuficiente información y los efectos secundarios. También influye el medio social, el médico de cabecera, la personalidad del paciente o la relación médico-enfermo.

Cronicidad: las respuestas terapéuticas resultan más lentas en las personas mayores, los efectos clínicos alcanzados suelen ser menos brillantes y espectaculares, y los tratamientos van a precisarse durante períodos prolongados. Además, la mayoría de las enfermedades somáticas que padecen también permanecen. La mala cumplimentación favorece la cronicidad.

Antes de acabar cualquier tipo de intervención sería conveniente explicar las ventajas de ese tratamiento para sus dolencias, advertir de la aparición de posibles efectos secundarios, disipar los posibles temores irracionales hacia los psicofármacos.

Se ha de buscar apoyo y colaboración en familiares y cuidadores, escribir claramente las instrucciones y comprobar que han sido claramente comprendidas. Se tratarán de evitar en lo posible las dosis múltiples, escaladas de dosis, los cambios de un día a otro. Hay que tener en cuenta su capacidad para tragar, para medir la dosis, para ver, etc. Les pueden ayudar calendarios, pastilleros que distribuyen la medicación por días o semanas o carteles de recuerdo.

Dr. Miguel Ángel Harto. Psiquiatra de IVANE SALUD.

José María Marco. Psicólogo de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Hospital Vithas Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Hospital Vithas Aguas Vivas.