La patología dual consiste en la presencia simultánea de un trastorno por uso de sustancias (trastorno adictivo) y una enfermedad mental, es decir, existen dos trastornos independientes que interactúan entre sí. Según la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), los factores que influyen en dicha coexistencia son: la vulnerabilidad genética, la vulnerabilidad adquirida (efectos producidos por el estrés), la automedicación o la neurotoxicidad, entre otros.

Los trastornos psiquiátricos que aparecen pueden ser muy variados como por ejemplo: trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo (depresión o trastorno bipolar), esquizofrenia o trastornos de personalidad, entre otros. La patología dual se desarrolla mediante dos vías, la primera de ellas se relaciona con las personas que ya sufrían un trastorno psiquiátrico previo y que se inician en el consumo de drogas con la finalidad de sentir alivio y reducir los efectos secundarios de la medicación, es decir, que la adicción aparecería inicialmente como consecuencia del trastorno psicológico. En la segunda vía, se desarrollaría una psicopatología como consecuencia del consumo de sustancias repetido unido a la vulnerabilidad de la persona.

Las consecuencias que se derivan para la persona con esta problemática son diversas. Los pacientes con patología dual, adicción coadyuvante a trastorno mental, presentan más conductas de riesgo, mayores tasas de desempleo, conductas violentas o criminales, en comparación con las personas que solamente tienen un diagnóstico.

El consumo de drogas y la enfermedad mental, es un terreno amplio y a veces complicado, que requiere un estudio minucioso por parte de los profesionales, sobre el paciente y su entorno para poder intervenir de una forma adecuada. Por ello, resulta difícil diagnosticar las dos enfermedades a la vez, ya que en muchas ocasiones se enmascara y una de ellas pasa desapercibida.

Por este motivo, solamente el 7,4 % de los pacientes con patología dual reciben tratamiento adecuado a su trastorno. La SEPD considera que al menos un 70% de personas con diagnóstico de adicción podrían tener otro trastorno mental.

Los programas de tratamiento deben de llevarse a cabo por un equipo multidisciplinar y especializado en el diagnóstico precoz y el abordaje terapéutico en salud mental y en adicciones, capaz de dar un proporcionar un enfoque integrador de ambos problemas de forma única en la persona con el objetivo de conseguir el éxito de las intervenciones consiguiendo que los pacientes mantengan el  compromiso con el tratamiento y la continuidad de este.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dr. Fernando Andrés. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.