Mitomanía

La mitomanía es un trastorno psicológico que afecta al comportamiento; generando un patrón de conducta en el que la mentira se convierte en el modo principal de relación. Se dice que la persona que lo padece es adicta a las mentiras, miente compulsivamente sobre cualquier aspecto de su vida (relevante o irrelevante) y con total naturalidad. Por este motivo se entiende que la persona es incapaz de dejar de mentir.

Las mentiras aparecen durante nuestra niñez, normalmente las utilizamos para evitar el castigo, evadir un problema o conseguir algo. Pero a medida que vamos creciendo y vamos responsabilizándonos de nuestros actos esta estrategia se vuelve más infrecuente. No obstante, en ciertos casos se mantiene y se utiliza continuamente forma compulsiva ya no se habla de mentira, sino de mitomanía.

Lo que diferencia al mitómano de un mentiroso, es que el mitómano no tiene un plan, miente motivado impulsivamente a obtener la aceptación de los demás.

Lo que diferencia al mitómano de un mentiroso, es que el mitómano no tiene un plan, miente motivado impulsivamente a obtener la aceptación de los demás. Falsea su realidad, tratando así de compensar sus bajos niveles de autoestima. La persona que padece de mitomanía siente que necesita desdibujar su realidad para hacerla más tolerable, haciendo uso mentiras que suelen ser muy elaboradas y realistas, pero poco consistentes en general.

Durante un tiempo y hasta que se les descubre, pueden llegar a gozar de este prestigio que han fingido, pero tarde o temprano pierden su credibilidad ante el entorno, lo que desemboca en aislamiento progresivo e inevitable. Pese a ello el sujeto trata de mantener su doble realidad con la angustia que ello les genera, lo que deja entrever que no existe conciencia del problema o que incluso llegan a creerse propias mentiras.

La mitomanía puede estar presente en otras enfermedades mentales

Por todo ello, puede llegar a tener graves consecuencias si no es tratado correctamente con la ayuda de un especialista. La psicoterapia se enfoca en la mejora de la autoestima, reforzándola y trabajando la aceptación y valoración de uno mismo tal y como es. De esta manera se reduce la necesidad de mentir puesto que la realidad ya se considera lo suficientemente valiosa.

Además, la mitomanía como síntoma puede estar presente en otras enfermedades mentales, como el trastorno límite de la personalidad, trastorno bipolar o en la
esquizofrenia. Frecuentemente se observa en trastornos adictivos tanto a sustancia como en la ludopatía. Por este motivo es fundamental realizar un buen diagnóstico diferencial para establecer un abordaje adecuado priorizando aquellos síntomas que supongan mayor alteración en el bienestar del paciente.

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Charo Genovés. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.