Adolescencia y ludopatía: el cerebro inmaduro y la vulnerabilidad no velada

En el futuro no muy lejano, las consecuencias psicológicas y sociales de la ludopatía, se equiparán en gravedad y en cronicidad con las adicciones tóxicas., según el Dr. Augusto Zafra (psiquiatra y Director de IVANE SALUD).

El mensaje que impera en el joven es que las apuestas y los juegos de azar son una forma de ocio inocua. Error. La adolescencia es una etapa de desarrollo, cambio y diferenciación.

En esta etapa se conjura la siguiente triada: un cerebro inmaduro; mecanismos de afrontamiento no arraigados; El efecto masa del grupo social; y la baja auto-percepción de daño o consecuencias derivadas de los actos.

  1. El cerebro inmaduro, cuya forma de pensar y percibir se conformará a partir de los estímulos externos que reciba. Aquí reside la llamada “vulnerabilidad individual” de la que el sujeto no tiene ninguna información. Es decir, el desarrollo de una enfermedad adictiva no obedece a la sustancia o al estímulo que llega al cerebro, sino a la formar en la que ese estímulo queda integrado en el cerebro. No es una elección, es una posibilidad que ninguna persona conoce hasta que se desarrolla la adicción.
  2. Mecanismos de afrontamiento no asentados. Derivado de la crianza, los apegos, las vivencias, la educación, del balance logro/fracaso.  El acumulo de este tipo de experiencias pueden conformar un equilibrio de personalidad estable, recipiente y adaptada o conformar dimensiones de carácter inestables o desadaptativos.
  3. El grupo social. Dota al joven de identidad, sentido de pertenencia, rol diferenciado a lo desempeñado en la familia. La diferenciación, la independencia y la autonomía forman parte de la evolución natural del adolescente que necesita ser pieza entre sus iguales y compartir experiencias y vivencias. -dime con quién andas y te diré quién eres- puede ser un refranero aplicable a como el grupo social imprime al sujeto una presión en el desarrollo que puede empujar a comportamientos o conductas perjudiciales pero que en ese momento el adolescente no puede escapar y se ve incapaz de evitar.
  4. Baja percepción de daño. Sentido de invulnerabilidad. Consecuencias derivadas de las decisiones o comportamientos que erróneamente el adolescente integra desde un falso control y la posibilidad de reversibilidad voluntaria en cualquier momento que decida.

¿Qué pueden hacer los padres para prevenir la ludopatía entre sus hijos?

  • Tener información fiel de lo que es la enfermedad adictiva y la ludopatía.
  • Facilitar la comunicación eficaz con el adolescente.
  • Minimizar al máximo la presencia del juego en el entorno familiar.
  • Uso racional de accesibilidad a internet y contenidos.
  • Fomentar alternativas de ocio saludable y con grupo de iguales.
  • Supervisión silenciosa y de baja expresividad emocional familiar.
  • Velar en el adolescente por los gastos injustificados. Cambios de carácter. Ausencias a clase. Abandono de las actividades saludables habituales. Y cambio de amistades.

El abordaje terapéutico precoz es fundamental

En la enfermedad adictiva existe la premisa de “la carga de enfermedad”. A mayor precocidad de aparición de la adicción más rápida y contundente debe ser la actuación familiar y profesional.

Justamente se intenta favorecer una menor gravedad de problema y una benignización del curso de la ludopatía. El abordaje terapéutico eficaz pasa por aplicar en el adolescente son adaptaciones de las aplicadas en el adulto, aunque se hace especial énfasis en el tratamiento individual, el psicoeducación del entorno familiar y terapia familiar en casos concretos.

Un abordaje multidisciplinar, flexible y enfocado a la adquisición de hitos madurativos de una -abstinencia del juego- y de un control de estímulos condicionados es el camino y la meta para una buena evolución en la recuperación de la ludopatía como enfermedad psíquica que comparte dimensiones de dependencia comportamental y control de los impulsos.

Otro aspecto fundamental es la identificación de problemas psicológicos o síntomas psiquiátricos que pueden actuar como factor precipitante y mantenedor de la adicción. La patología dual está presente en el 80% de los casos. La presencia de rasgos de personalidad disfuncional, impulsividad, baja autoestima, depresión o antecedentes de TDAH forman parte del análisis global de cada paciente.

El mejor tratamiento de la ludopatía

Sin lugar a dudas es la prevención en relación a dos frentes:

  1. Una regularización de juego y normas de ética empresarial de portales de juego con máxima protección al menor como población altamente vulnerable. El compromiso político debe ser firme y unánime en relación a una minimización del impacto que este tipo de negocios puede provocar en las personas jóvenes. A menor exposición menor posibilidad de aparición de enfermedad. El negocio del juego no puede simplificarse únicamente al discurso de que “cada persona es responsable de sus actos”.
  2. Psicoeducación y campañas de promoción de hábitos saludables en conjunto: entorno familiar e hijos. En este sentido, una visión educacional, social y sanitaria de esta problemática actuaría como catalizador de un mejor conocimiento por parte de todos y una visión del alcance que el juego -mal gestionado- puede generar una enfermedad

Dr. Augusto Zafra. Psiquiatra. Director de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Hospital Vithas Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Hospital Vithas Aguas Vivas.