Cuando hablamos de trastornos del sueño hacemos referencia a cualquier tipo de problema que pueda tener una persona al momento de dormir. Se incluyen dentro de este término cosas como el insomnio, las apneas, parasomnias, hipersomnias, narcolepsias, ronquidos, entre otras cosas. También se añaden a los trastornos del sueño problemas como las pesadillas, el sonambulismo, el síndrome conocido como de “piernas inquietas” y los terrores nocturnos.
Como se imaginarán, estos trastornos traen aparejados un montón de consecuencias negativas que impactan de lleno en la vida cotidiana de la persona que los padece: el no poder dormir bien hace que exista un agotamiento físico extremo en la mayoría, bajos rendimientos tanto a nivel profesional como académico y muchos incluso llegan a quedarse dormidos durante el día realizando sus actividades periódicas.

Las causas de los trastornos del sueño

No existe un solo origen específico para los trastornos del sueño, y pueden tener como procedencia una gran variedad de motivos distintos. Muchas veces pueden llegar a producirse como consecuencia de haber padecido otra enfermedad, y otras tantas pueden estos trastornos iniciar o favorecer la aparición de alguna patología. Un correcto análisis del caso, un buen diagnostico y un tratamiento efectivo es lo que necesita una persona con trastorno de sueño para poder recuperar su ritmo natural de descanso y como efecto directo su calidad de vida.

Síntomas de los trastornos del sueño

Como bien mencionamos al comenzar el artículo, existen diferentes trastornos del sueño y todos se presentan con variaciones entre sí, por lo que se deben observar los síntomas específicos para cada uno de los problemas.

• Si padecemos de insomnio, veremos nuestro descanso interrumpido de manera aleatoria, además nos costará dormirnos e incluso tendremos fines prematuros del ciclo de sueño.
• En el sonambulismo, la persona comienza a caminar dormida en un estado de semi inconsciencia.
• Los terrores nocturnos se presentan como episodios intensos de pánico con agitación de la persona y gritos en la mayoría de los casos. Muchos pacientes presentan casos combinados de terrores nocturnos y sonambulismo.
• Quienes padecen de hipersomnia, duermen un 25% más de lo habitual y les cuesta muchísimo despertarse.
• Las apneas se dan cuando se produce una obstrucción de la laringe que no permite pasar el aire, se trata de uno de los trastornos del sueño más peligrosos, ya que el paciente puede hasta dejar de respirar por completo durante un episodio de apnea.
• Quienes tienen narcolepsia, tendrán varias crisis de sueño durante los momentos de vigilia.

Si bien esas son las maneras en la que cada caso particular se presenta, debemos mencionar que existen algunos síntomas generales que nos pueden estar indicando la posibilidad de sufrir un trastorno de sueño: agotamiento, cansancio físico y mental, bajo rendimiento en nuestro trabajo o en la escuela, sueño durante el día, gran dificultad para llevar a cabo las tareas diarias, entre otros.