¿Qué es la Dermatilomanía? ¿Qué puedo hacer?

La Dermatilomanía es un trastorno mental asociado al rascado compulsivo, pellizco o escoracioniones de la piel, que el sujeto realiza de forma compulsiva en ocasiones hasta producirse lesiones importantes dérmicas. Dichos rascados suelen producirse en un estado de importante disconfort y elevada ansiedad del paciente, siendo éstos las respuestas al malestar que presenta. Suelen realizarse dichas lesiones sobre imperfecciones como un grano o zonas de descamación.

Se estima que la prevalencia de este trastorno es de al menos 1.4% en la población general, alcanzando cifras desde 4.2 hasta 9% en la población adulta.

Está incluido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos mentales, Volumen 5,  dentro de la categoría del trastorno obsesivo-compulsivo y otros relacionados. Otros autores como Odlaug y Grant (2010), lo encuadrarían dentro los trastornos adictivos, según su teoría, el rascado o pellizco ofrecería una sensación placentera, por lo que dichos pacientes  buscan ese objetivo con esta acción en lugar de rebajar su ansiedad.

Después de dichos episodios el paciente suele mostrar rabia, vergüenza y culpa que incrementa la vivencia negativa del gesto, apareciendo sentimientos de infravaloración y decepción por la capacidad de autocontrol. Existe elevada angustia y malestar psíquico acompañante no sólo en relación a las posibles lesiones visibles que se provocan, empeorando así la cognición de su aspecto físico en general, sino también su autoestima, mermando su capacidad para racionalizar sobre el acto producido.

Aunque cada paciente es diferente, sí que se ha observado en los diferentes estudios que existen al respecto áreas diana de dicho rascado, suelen ser la cara y rostro, así como brazos, piernas y las cutículas de manos y pies. El tiempo y frecuencia de rascado también varía desde episodios aislados a diario pero de corta duración: de segundos a minutos, hasta en casos más grave dedicar horas invirtiendo parte de su tiempo a ello e interfiriendo así en sus quehaceres de la vida diaria. La forma más habitual de rascado o pellizco es con los dedos, si bien es cierto, que en otros casos (minoría)  pueden llegar a utilizar pinzas o agujas.

El tratamiento de dicha patología requiere un abordaje multidisciplinar, en el que se atienda de forma conjunta las consecuencias sufridas en la piel tras dichos episodios y prevenir posibles infecciones y complicaciones dérmicas, así como el componente psicógeno. Es necesario incidir en la psicoterapia individual para disminuir intensidad y perpetuidad de dicho síntomas como componente ansioso-obsesivo, sumado en ocasiones más graves a un abordaje farmacológico con ISRS (inhibidores Selectivos de la recaptación de serotonina).

Así pues, la opción más completa de tratamiento abarcaría especialistas de ambas ramas: dermatólogos, psicólogos y psiquiatras que puedan ofrecer un tratamiento integral de cada caso, otorgando al paciente de mayor autonomía en cuanto a su autocuidado y mejor manejo de la ansiedad.

Dra. Giovanna Legazpe. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Jose Maria Marco. Psicólogo de IVANE SALUD. 

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.