La depresión y los factores biológicos

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que puede llegar a generar gran incapacidad y sufrimiento. Es un estado diferente al sentimiento de tristeza que en un momento dado se puede tener ante una noticia negativa o un acontecimiento adverso, ya que el conjunto de los síntomas tiende a ser más limitante y necesariamente debe ser tratada.

Sabemos que no hay una única causa que genere el estado de depresión. Existen factores predisponentes, precipitantes y mantenedores tanto a nivel biológico como psicológico y social, por tanto se dice que suele ser multifactorial. Se hace preciso de este modo, que cada caso deba ser tratado de forma absolutamente individualizada.

Cuando se habla de la influencia de los factores biológicos en la depresión se tienen en cuenta diferentes alteraciones a nivel genético, estructural u hormonal que pueden estar interviniendo.

A modo de resumen podemos decir que, existe una vulnerabilidad biológica o genética a padecerla cuando a nivel familiar han existido varios casos, por lo que parece existir una relación entre depresión y herencia. Sin embargo, a menos que las condiciones ambientales también la favorezcan, las posibilidades de padecerla serían probabilísticamente bajas, es decir que no necesariamente tiene porqué aparecer; creciendo en un ambiente saludable y aun teniendo predisposición genética no tiene porqué manifestarse la depresión de forma obligatoria.

Pueden existir disfunciones en la neurotransmisión cerebral. Problemas en la recepción del neurotransmisor o alteraciones en los transportadores de serotonina y dopamina son hipótesis muy asentadas aunque en los  últimos años se está investigando la validez de las mismas.

Se han conseguido hallar diferencias a nivel estructural en diferentes zonas del cerebro entre quienes tienen una mayor tendencia a la depresión. Las regiones cerebrales encargadas de regular emociones  como son la zona prefontal, el hipocampo o la amígdala han sido de las más estudiadas.

A nivel hormonal, se pueden encontrar niveles de cortisol elevados durante la depresión, viéndose alteradas diferentes funciones como la metabolización de hidratos, el sistema inmunológico o la liberación de factores de inflamación. El estrés sostenido puede elevar los niveles de cortisol, sin embargo hay que destacar que, el nivel de tolerancia al estrés y las diferentes estrategias de afrontamiento individuales pueden influir directamente en esta hormona.

Las enfermedades crónicas o incurables pueden causar depresión y a su vez, la depresión puede alargar el tiempo de recuperación y causar que la persona no realice un tratamiento adecuado, empeorando la situación y enfermedad física.

Se ha visto en recientes estudios que los niveles elevados de inflamación contribuyen a la resistencia a la medicación para la depresión. Otras investigaciones sugieren que las enfermedades crónicas producen inflamación a nivel sistémico incluyendo el cerebro, favoreciendo la aparición de la depresión e impidiendo que esta remita con facilidad.

En algunos de estos casos hacen falta más estudios para que exista mayor evidencia. Probablemente con el tiempo ante nuevas investigaciones, podamos estar cerca con mayor seguridad  de saber cuáles son los factores que más pueden influir en el inicio, evolución y cura de la depresión, teniendo en cuenta tanto los factores biológicos, como los psicosociales y siempre de una forma individualizada.

Fernando Andrés. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Jose María Marco. Psicólogo de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.
Centro de desintoxicación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.