En la actualidad el número de personas que frecuentan los centros de actividad física en busca del cuerpo perfecto es realmente alto. Muchos de ellos llegan a obsesionarse peligrosamente con el gimnasio y pueden llegar a ir más de una vez al día, poniendo en total riesgo su salud tanto física como emocional.

Todos sabemos que la práctica de actividad física resulta ser muy beneficiosa para la salud en general y que se recomienda para todas aquellas personas que busquen tener una vida sana. El problema comienza cuando el ejercicio se transforma en un exceso y las condiciones en las que se practica no son las adecuadas.

Indicadores de vigorexia o adiccion al gimnasio

En las condiciones inadecuadas, la práctica de actividad física puede transformarse en un verdadero riesgo para la salud. Existen ciertos indicadores que debemos tener en cuenta si sospechamos que podemos estar ante una peligrosa adiccion al gimnasio, también conocida como “vigorexia” o “complejo de Adonis”. Veamos cuáles son:

  • Insomnio. Quienes practican ejercicio en exceso pueden llegar a presentar dificultades para conciliar el sueño o incluso para permanecer dormidos una vez que han logrado acostarse a descansar. Como muchos de ustedes sabrán, una práctica saludable de actividad física suele ayudar a dormir mejor, por lo que si notamos el efecto contrario sin duda estamos ante una señal de alarma.
  • Ritmo cardiaco. Otro de los indicadores populares de la vigorexia tiene que ver con la frecuencia y el ritmo cardíaco. Si notamos que las pulsaciones se encuentran elevadas durante el día, puede que esto sea producto de un sobre entrenamiento. El corazón es el órgano que más se perjudica cuando existe un exceso en la práctica de la actividad física.
  • Sistema inmunológico. Cuando se realiza ejercicio de la forma adecuada y en su justa medida, se refuerza el sistema inmunológico. Por el contrario, quienes padecen de esta adicción notarán que sus defensas bajan considerablemente y que ciertas enfermedades como la gripe o el resfriado aparecerán muy de vez en cuando como consecuencia de esto.
  • Abstinencia. Sí, los adictos al gimnasio también sufren del síndrome de abstinencia. Si vemos que la persona posiblemente afectada se siente diferente cuando se ausenta del gimnasio y notamos un cambio considerable en el humor, definitivamente tenemos que encender nuestras alarmas y plantear la posibilidad de que exista una adicción.

¿Tratamiento para la vigorexia?

La vigorexia, al igual que cualquier otra adicción, debe ser correctamente tratada para evitar que se pueda producir algún tipo de perjuicio a la salud de la persona afectada. Por un lado, se le debe dar al adicto un buen soporte psicológico para eliminar aquellas cuestiones y factores socioculturales que hacen que el individuo sienta la necesidad de perseguir un cuerpo perfecto en el gimnasio.

En segunda instancia, puede ser necesario recurrir a tratamientos farmacológicos para curar esta adicción, ya que la misma puede aparecer como consecuencia de un desequilibrio en los niveles de serotonina. Combinando ambas cuestiones de la manera correcta, la vigorexia puede tratarse con éxito. Aunque cada caso debe ser estudiado en consulta por los médicos para establecer un tratamiento adecuado, personalizado para cada paciente.