La asistencia sanitaria ha ido cambiando a lo largo de los años y, cada vez más, se aboga por un modelo holístico y con un trato más humano hacia el paciente. Ya en los años 70, se reclamaba una asistencia más humanizada de cara al paciente, buscando un modelo integral que cubriera las necesidades bio-psico-sociales y espirituales de la persona.

En la actualidad, los profesionales de la salud están interiorizando dicho modelo. Sin embargo, se sigue luchando por mejorarlo, para que la persona que sufre una enfermedad mental sea el eje del plan terapéutico y se establezca el abordaje terapéutico más proporcionado y adecuado, según sus deseos, valores y decisiones.

Una de cada 4 personas padece algún tipo de enfermedad mental a lo largo de su vida, es decir, unos 450 millones de personas en todo el mundo.

En este sentido, al igual que a nivel sanitario se busca cada vez más “humanizar” y tener en cuenta las preferencias y valores de la persona de forma activa, los sistemas sanitarios deben culturizarse hacía entornos y protocolos de actuación que incluya la dimensión personal e individualizada de cada paciente, así como a su entorno, su familia, su religión…

Algunos autores han considerado incorporar algunos elementos al plan integral como por ejemplo:

  •  Realizar una evaluación médica, social y funcional con tal de establecer los valores y preferencias de la persona.
  •  Realizar un plan de cuidados continuado, individualizado y revisable.
  •  La persona ha de ser entendida como un miembro más en el equipo de profesionales.
  •  La presencia de un familiar referente o tutor en las sesiones o reuniones realizadas.
  •  La importancia de la coordinación de todos los profesionales, así como compartir la información del paciente desde el respeto a la intimidad y la confidencialidad.

Uno de los factores más importantes dentro del plan de humanización en salud mental es el que los distintos profesionales sanitarios sean capaces de analizar y conocer de sus propios miedos, prejuicios y limitaciones. Para ello, han de estar formados en el área de salud mental, puesto que síntomas que a priori pasarían desapercibidos, necesitan ser detectados desde el principio ya que podrían anticipar una crisis.

Por todo ello, es importante encontrar en el campo de salud mental directrices comunes encaminadas a respetar a las personas y ofrecerles un trato de calidad, centrándose en las necesidades personales en equilibrio con las cuestiones más médicas o técnicas de la asistencia sanitaria.

Por ello, el presente y el futuro del trato al paciente y a su familia se ha de realizar de una forma integral, tratando de individualizar desde la máxima autonomía y respeto, entendiendo sus deseos y valores. De este modo al paciente se le dota de un papel dinámico y activo en su recuperación, participa en la toma de decisiones lo que favorece su máxima implicación en el proceso de recuperación.

Dr. Augusto Zafra. Psiquiatra. Director de IVANE SALUD

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.