Existe relación entre el ictus y el consumo de la cocaína

¿Existe relación entre el Ictus y el consumo de cocaína?

El consumo de cocaína ha tenido un aumento exponencial en los últimos 15 años, así como también lo ha sido el aumento de urgencias asociados al consumo de este tipo de drogas. ¿Puede haber relación entre el consumo de la cocaína e ictus?

En España, la cocaína, así como otras drogas han sido la causa principal no solo de las urgencias médicas por los efectos adversos que puedan presentarse, sino también de consultas psiquiátricas.

Para entender un poco el contexto, la cocaína se presenta usualmente en polvo y tiene la capacidad de penetrar directamente al sistema nervioso central (SNC) viajando a través del torrente sanguíneo.

Una vez que la cocaína viaja por torrente sanguíneo y tiene su efecto en el sistema nervioso central, genera una sensación agradable, estimulante y muchas veces analgésico-anestésica.

Razón por la cual gran cantidad de personas con diferentes patrones conductuales, problemas emocionales y enfermedades crónicas, la usan.

El ictus o infarto cerebral es una alteración de los vasos sanguíneos que suministran la sangre al cerebro. Existen dos tipos principales, el hemorrágico, que se produce cuando un vaso sanguíneo se rompe; y el isquémico, según el cual se forma un coágulo de sangre y se obstruye la arteria.

Después de producirse un ictus, un tercio de pacientes se recupera totalmente, otro tercio permanece con secuelas y otro tercio fallece. Cada año hay 130.000 personas afectadas de ictus. Actualmente, es la primera causa de discapacidad física e intelectual en adultos, tratándose de la segunda causa de muerte en España.

Señales de alarma del ictus o infarto cerebral

Algunas de las señales de alerta que indican que se puede estar sufriendo un ictus son las siguientes:

  • Pérdida de fuerza en la cara, el brazo o la pierna de un lado del cuerpo.
  • Sensación de hormigueo en la cara, el brazo o la pierna de un lado del cuerpo.
  • Pérdida súbita de la visión parcial o total, en uno o ambos ojos.
  • Alteración repentina del habla o dificultad de expresión.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Sensación de vértigo, inestabilidad, desequilibrio o caídas bruscas inexplicadas.

El 75% de los ictus se relacionan con personas de la tercera edad, no obstante, en los últimos años se ha registrado un aumento entre los adultos jóvenes. Un 5% de los casos de ictus de personas jóvenes que acuden a urgencias, se relacionan con el consumo de cocaína.

Las causas que se relacionan con el aumento de esta patología son las relacionadas con los hábitos, la vida sedentaria o el consumo de drogas. En las personas menores de 55 años, la cocaína es un factor de riesgo cardiovascular, con independencia de la frecuencia o duración del consumo.

Según los datos recabados por investigaciones en Estados Unidos, se confirma que la cocaína incrementa significativamente el riesgo de tener un infarto cerebral, concretamente en padecer un ictus de tipo isquémico, es decir, aquel en el que se bloquean los vasos que riegan el cerebro impidiendo un flujo sanguíneo adecuado. Existe un riesgo elevado tras las 24 horas después de consumir la sustancia, es decir, según el estudio las probabilidades de padecer un ictus de tipo isquémico tras consumir cocaína se elevan hasta 7 veces.

No solamente se relacionan los ictus como consecuencia del consumo de cocaína, sino que  también se relacionan con otros problemas vasculares o incluso infartos cerebrales hemorrágicos. La cocaína provoca un aumento en la tensión arterial, provocando alteraciones en la coagulación sanguínea.  A su vez, se producen taquicardias y aumenta el consumo de oxígeno.

Realizar una detección precoz del ictus es fundamental para diagnosticar de qué tipo de infarto se trata y reducir al máximo las secuelas que pueda haber en las personas afectadas. A la hora de establecer un tratamiento adecuado es vital conocer si la causa del ictus está relacionada con el consumo de cocaína con tal de anticipar complicaciones que pueden surgir durante la intervención, ya que pueden aparecer incompatibilidades entre los diferentes tratamientos farmacológicos.

Asimismo, diversos estudios concluyen que si una persona ha sufrido un ictus o infarto cerebral contextualizado en el consumo de cocaina, existe un aumento de la posibilidad de aparición de esta complicación médica si existe consumos de cocaina a futuro.

¿Qué es Ictus?

Ictus es una patología en la que los vasos sanguíneos que irrigan o llevan sangre al cerebro, se han roto o han pasado por un proceso de taponamiento impidiendo el paso de sangre hacia el cerebro.

Cuando hay isquemia cerebral (privación de sangre al cerebro) se genera un cuadro de hipoxia o privación de oxigeno que produce infartos cerebrales, muerte de las células nerviosas de cerebro.

El ictus puede ser causado por malos hábitos alimenticios, obesidad, estrés, patologías cardiovasculares y en su mayoría debido al consumo de sustancias tóxicas.

El Ictus se clasifica de acuerdo a sus causas, encontrándose entonces dos tipos de Ictus, Ictus Isquémico e Ictus hemorrágico.

Ictus Isquémico

El ictus isquémico representa el tipo de ictus más común, causado por trombosis o embolismos. El coagulo tiene la capacidad de bloquear un vaso sanguíneo y no permite el paso normal de sangre y oxígeno, provocando muerte celular.

Ictus hemorrágico

El ictus hemorrágico es producto de la ruptura de vasos sanguíneos que causa importantes hemorragias cerebrales. En este tipo de ictus se encuentran asociados los problemas de hipertensión arterial, traumatismos y las malformaciones vasculares.

Alteraciones: signos y síntomas asociados al consumo de cocaína

Dentro de las manifestaciones que se producen por el consumo y sobredosis de cocaína se distinguen las alteraciones multi-orgánicas, sin embargo, su impacto es mayor en el sistema nervioso central y cardiovascular.

Dentro de las alteraciones por el consumo de cocaína se encuentran:

  • Muerte súbita.
  • Cefalea.
  • Alteraciones gastrointestinales (Náuseas y vómitos).
  • Irritabilidad.
  • Signo de Babinski.
  • Fotofobia.
  • Hemiparesia.
  • Hipertensión arterial.
  • Malformaciones vasculares.
  • Hemorragias intracerebraes.

Si manifiestas síntomas similares te recomendamos acudir a un centro especializado como IVANE SALUD para iniciar el proceso de desintoxicación de la cocaína.

Signos y síntomas: cursos de desarrollo del ictus

El ictus suele tener un inicio súbito y por lo general son de rápido desarrollo, lo cual indica que puede causar una lesión en minutos.

El ictus isquémico suele ser el de más rápido desarrollo, pudiendo tener su impacto en horas o seguir su curso progresivo durante 2 días.

Considerando que, durante este tiempo debido a la isquemia, las zonas afectadas van cursando con un proceso de necrosis.

Por otra parte, el desarrollo del ictus hemorrágico suele ser más lento, pero mucho más súbito, y esto se debe a que las alteraciones de las paredes vasculares o las malformaciones vasculares no se desarrollan de forma rápida.

Sin embargo, cuando ocurre la ruptura del vaso sanguíneo, resulta en una verdadera emergencia.

Los síntomas del ictus se relacionan especialmente a las zonas afectadas, los síntomas y signos en el ictus son los siguientes:

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  • Adormecimiento o debilidad en cara, brazos o una pierna (específico para un lado del cuerpo).
  • Dificultad para hablar o entender y confusión.
  • Mareo, pérdida de equilibrio e incoordinación.
  • Dolores de cabeza.
  • Problemas visuales (en uno o ambos ojos)

Cuando se ve afectado el hemisferio cerebral izquierdo, las afecciones suelen presentarse en el lado derecho del cuerpo y el lado izquierdo de la cara.

Mientras que, si la afección se presenta en el hemisferio derecho del cerebro, las afecciones ocurrirán en el lado izquierdo del cuerpo y el lado derecho de la cara.

¿Existe relación entre el Ictus y el consumo de cocaína?

Siendo el Ictus una grave complicación que puede incluso llegar a ser mortal, aunado al hecho de que el consumo de cocaína ha ido en aumento en los últimos años. Es común que surjan las dudas de si existe una relación entre ambos.

Por lo que, viendo en retrospectiva en cada uno de los apartados anteriores, podemos tener una inferencia de que sí existe una relación.

Sin embargo, es necesario profundizar un poco más en cuanto a la relación que existe entre ambos.

Cocaína e ictus, así se relacionan

La forma más frecuente de consumo es el clorhidrato de cocaína y es consumida por vía intranasal (para esnifar) o bien, inyectada vía endovenosa. Además de ello, la cocaína tiene la capacidad de ser lipofílica, es decir, que tiene afinidad por las grasas.

Por otra parte, la cocaína también atraviesa la barrera hematoencefálica de forma rápida pudiendo encontrar niveles de cocaína en el cerebro en tan solo 30 segundos tras ser esnifada.

Una de las vías de mayor consumo de cocaína suele ser la intranasal, especialmente porque la mucosa nasal suele ser muy vascularizada y, por ende, su absorción es rápida.

¿Cómo se desencadena el Ictus?

El Ictus ha dejado de ser una enfermedad exclusiva de la tercera edad. En la actualidad, el ictus tiene cada vez menos años, en especial, si lo relacionamos al consumo de drogas.

El consumo de cocaína produce una alteración en los niveles de dopamina los cuales influyen en la regulación normal del flujo sanguíneo cerebral.

Además de ello, otras sustancias endógenas que se liberan, como la norepinefrina y la serotonina causan vasoconstricción y contribuyen en la reducción del flujo sanguíneo que viaja hacia el cerebro.

El efecto vasoconstrictor producto del consumo de la cocaína genera a su vez cuadros de hipertensión arterial, esta tensión favorece los daños por lesiones endoteliales y se relacionan a infartos subcorticales.

Por otra parte, los cuadros de hipertensión arterial por consumo de cocaína conducen en gran medida a la ruptura de la pared arterial produciendo hemorragias cerebrales.

Muchos estudios demuestran que el consumo de cocaína se encuentra asociado a infartos cerebrales, accidentes cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos.

Sin embargo, es la hipertensión arterial la principal causa de hemorragias intracerebrales en un 50-60% de los casos.

Por otra parte, otra alteración que desencadena cuadros mortales en cuanto a las causas de Ictus, son las malformaciones vasculares y estas también son producto del consumo de sustancias como la cocaína.

La mayoría de estas alteraciones tienen su causa en cuanto a las anormalidades que la droga causa en el sistema cardiovascular, especialmente si se trata de malformaciones vasculares.

Las malformaciones vasculares se relacionan en un 5-10% de los hematomas intracerebrales. Las malformaciones arteriovenosas como lo suelen ser los aneurismas representan una importante complicación neurovascular en el desarrollo del Ictus.

Aunque se considera que la hipertensión arterial por consumo de cocaína es la mayor causa de ictus, los casos de infartos por isquemia también son una importante causa de ictus y que puede desarrollarse de forma lenta a medida que cursa el proceso isquémico.

El consumo de cocaína es un factor predisponente de la activación plaquetaria, además de la liberación de los gránulos alfa y formación de micro-agregados plaquetarios.

La cocaína suele tener efecto trombogénico, debido que contribuye en aumentar los niveles de tromboxáno A2 e inhibe la antitrombina III, en este tipo de situaciones, ocurre un aumento de plaquetas, además de la activación de las mismas y su agregación.

Por ende, la fisiopatología tras el consumo de cocaína predispone al organismo a la formación de trombos o émbolos que conducen al curso de los procesos isquémicos cerebrales causantes de ictus isquémico.

Conclusiones de la relación cocaína e ictus

El ictus ha dejado de ser una enfermedad de la tercera edad para convertirse en una enfermedad con una cara más joven. Este cambio ha sido consecuencia de la alta incidencia de personas jóvenes que consumen drogas, como la cocaína.

En principios, no se consideraba que existiera una relación entre el ictus y el consumo de cocaína, sin embargo, muchos estudios e incluso la presente investigación demuestra que hay una estrecha relación entre ambas.

Por tal motivo, el uso recreacional de drogas es considerado como uno de los factores principales de riesgo para este tipo de alteraciones neuro-cardiovasculares.

Siendo sus principales complicaciones los cuadros de isquemia, los infartos cerebrales y las hemorragias cerebrales que comprometen la vida de la persona.

El uso de sustancias como la cocaína en conjunto con el alcohol hace que el efecto y duración de la misma se vea potenciado como consecuencia de la disminución de las funciones hepáticas para degradar la cocaína.

Finalmente, es el género masculino quien representa una mayor tasa de incidencia de ictus relacionado al consumo de cocaína, en comparación con el sexo femenino.

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