La relación entre el Estrés y el proceso de Memoria es algo paradójica, un cierto nivel de activación es necesario para que el proceso tenga lugar, por lo que los agentes estresantes o estresores de corta duración e intensidad (estrés agudo) mejoran nuestra memoria, pero si por el contrario mantenemos un nivel de activación prolongado (estrés crónico), este puede llegar a provocar que no seamos capaces de permanecer atentos por un tiempo tan largo y fijarnos en aquellos estímulos que nos rodean, resultando perjudicial para nuestra memoria e incluso incidiendo en que se produzca una pérdida de la memoria ya consolidada junto a problemas de insomnio o falta de sueño y un estado anímico depresivo.

Cuando pensamos en la memoria lo que nos viene más fácilmente a la mente es su utilidad en un examen, aprendiendo las tablas de multiplicar o la Historia de las civilizaciones, pero la importancia de la memoria es mucho mayor. La memoria es el punto central en el que se organiza nuestra vida, todas nuestras vivencias, recuerdos y, los sentimientos y emociones asociados son nuestras herramientas para construir nuestra historia.

Pero no todo lo que pasa por nuestra conciencia permanece, en el proceso de retener información y memorizar intervienen múltiples factores entre los que destacan la Atención y la Concentración, al mismo tiempo hay un factor que repercute en ellos y por tanto en el proceso de memoria, y ese sería el Estrés.

La actualidad social, nos plantea una dinámica vital que exige hacernos cargo de obligaciones que superan el tiempo del que disponemos por lo que recurrimos a la ejecución de múltiples tareas al mismo tiempo, lo que pueden sumirnos en un estado de estrés crónico del que, muchas veces, ni siquiera somos conscientes. Y esto ocurre porque la activación que antes mencionábamos que provoca el estrés, nos hace creer que somos capaces de realizar varias funciones a la vez, pero en realidad, sería más productivo y facilitaríamos la mejor asimilación de la información si dedicáramos a cada tarea el tiempo necesario.

El descanso también es un factor a tener en cuenta, la falta de descanso tiene graves implicaciones a nivel de estrés y de memoria, ya que es necesario para que el cerebro consolide toda la información que ha ido acumulando durante el día pasando de corto a largo plazo. También se aconseja el ejercicio físico regular y la alimentación saludable que mejora la ansiedad, el estado de ánimo y la capacidad de atención y concentración.

Por último, se recomienda que se potencien las actividades de corte creativo y distractor, lo que funciona como un momento de recreo y descanso para nuestra mente, a la vez que crea conexiones neuronales facilitando los procesos de recuperación de información.

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dr. Humberto Ortiz. Psiquiatra en IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.