Esquizofrenia y cognición social

La esquizofrenia es una psicosis crónica defectual y una de las patologías mentales con mayor interferencia en el funcionamiento vital, puesto que afecta al pensamiento, percepción y sentimientos de aquel que lo padece. Entre los síntomas que conforman el diagnóstico de esquizofrenia, la presencia de deficiencias cognitivas es la que ha recibido mayor atención por parte de la investigación en los últimos años. El objetivo ha sido el de identificar aquellas las funciones cognitivas alteradas y la repercusión en la vida del paciente.

Entre los síntomas que conforman el diagnóstico de esquizofrenia, la presencia de deficiencias cognitivas es la que ha recibido mayor atención por parte de la investigación en los últimos años.

Se han identificado dos áreas de afectación cognitiva. Una de las áreas comprende las funciones cognitivas básicas, como serían las funciones ejecutivas, atención, concentración, memoria operativa, lenguaje, etc. La otra área es la cognición social, ésta incluye aquellos procesos cognitivos implicados en cómo la gente piensa sobre ella misma, otras personas, situaciones sociales e interacciones. Pese a la diferenciación, ambas áreas están totalmente relacionadas, puesto que el déficit en las funciones cognitivas básicas influye en los problemas que presentan estos pacientes en las relaciones interpersonales y explica el deterioro en funcionamiento social y comunitario que se da en la esquizofrenia.

Es por ello que el entrenamiento en cognición social están cobrando protagonismo formando parte de los programas de rehabilitación psicosocial para pacientes con patología mental grave. Su aplicación junto a un tratamiento psicológico integrado en los trastornos psicóticos ha mostrado eficacia en la mejora de las habilidades sociales, las relaciones personales y la reducción del aislamiento social, uno de los factores de mayor implicación en la evolución de la enfermedad. Secundariamente también influye en la reducción de los déficits cognitivos básicos, la sintomatología clínica y la resolución de problemas a corto plazo.

Desde este enfoque se trabaja sobre los distintos procesos implicados en cognición social:

  • El procesamiento emocional: Percepción y manejo de las emociones. Se trabaja con los pacientes el reconocimiento y comprensión de las expresión facial de las emociones propias y de los otros.
  • Teoría de la mente (TOM): Capacidad para inferir estados mentales de otras personas, con el objetivo de poder predecir acciones e intenciones de los demás.
  • Percepción social: Es la capacidad para identificar estímulos socialmente relevantes, valorar normas y roles sociales implícitos en el contexto.
  • Conocimiento Social: Se refiere al marco de referencia en base al cual nos desenvolvemos socialmente, saber como actuar en cada situación y con cada persona, conociendo que rol se está ejerciendo en dicho momento.
  • Estilo Atribucional. Es el modo en que se atribuyen ciertas causas que han derivado en  consecuencias tanto positivas como negativas.  En su mayoría, las personas diagnosticadas de esquizofrenia tienda a atribuir las consecuencias a causas personales que a las situaciones en si mismas.

Otro factor que se añade al entrenamiento en cognición social y que mejora los resultados es la incorporación de la familia. Además de realizar una psicoeducación sobre la enfermedad en si misma, la sintomatología, la medicación y sus efectos, el hecho de instruir a las familias en el uso de la cognición social y en como expresarla favorece el aprendizaje y fomenta un ambiente amable donde expresarse.

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Alejandra González. Psiquiatra. Directora Terapéutica de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.