Esquizofrenia. Adicción a drogas y consumo de psicoestimulantes

Los pacientes con diagnóstico de trastorno psicótico o esquizofrenia, asocian con frecuencia trastornos por consumo de sustancias o drogas. El consumo de tóxicos es un factor de mal pronóstico en cualquier enfermedad mental, ya que en mayor o menor medida, empeora el curso y pronóstico de la enfermedad, dificulta el abordaje psicoterapéutico y el tratamiento farmacológico.

El consumo de sustancias, drogas o el abuso de fármacos es empleado por personas que padecen un trastorno mental grave para controlar o minimizar los síntomas psicóticos positivos, la ansiedad, manejar los trastornos del ánimo, minimizar el malestar emocional, para hacer frente a la sintomatología negativa y con el objetivo de sentirse integrados a nivel social.

Se sabe que algunas sustancias psicoestimulantes como la cocaína, drogas de síntesis o las anfetaminas pueden llegar a producir síntomas que aparecen en la esquizofrenia, como la actividad alucinatoria o las ideas delirantes. No se conoce de forma exacta la relación entre el consumo mantenido de cada sustancia y la presencia de sintomatología psicótica autolimitada, psicosis crónicas o la esquizofrenia.

El consumo de drogas en pacientes con esquizofrenia es una realidad clínica observada con elevada frecuencia. Se consideran especialmente graves, tanto desde la perspectiva biológica como social asociando, según numerosos estudios, características especiales:

  • Una edad de aparición de la psicosis es menor respecto a los que no consumen.
  • Presentan más síntomas positivos, más episodios de reacaídas graves que generar hospitalizaciones frecuentes y el fenómenos de “la puerta giratoria”.
  • Mayores riesgo como el suicidio y mayor prevalencia de alteraciones de conducta disrruptiva.
  • Precisan de mayores dosis de fármacos antipsicóticos y una mayor refractariedad al tratamiento.

El consumo de estimulantes se ha estimado alrededor de 4 veces más frecuente en pacientes con esquizofrenia que en los que no lo son. El consumo de estimulantes legales (cafeína, teofilina) también es muy frecuente en esta población.

Las anfetaminas están consideradas los tóxicos de referencia aunque la cocaína es la mas frecuente. Ambas sustancias se caracterizan por aumentar los niveles de dopamina actuando de forma directa o indirecta a nivel dopaminérgico.

Los pacientes podrían emplearlos para paliar la sintomatología psicótica, para mejorar las alteraciones anímicas y para tener mayor sensación de energía y claridad en el pensamiento con el consumo.

El tratamiento integral de las personas con esquizofrenia esta encaminado en tratar ambos procesos de enfermedad de forma conjunta, ya que son pacientes catalogados como “pacientes con patología dual”. El objetivo terapéutico pone el foco en mejorar la constelación sintomática propia de la esquizofrenia, una disminución de las conductas de búsqueda y consumo de sustancias, un incremento de la calidad de vida y fomento de su proyectos de futuro y una mejora de la capacidad cognitiva, lo que conducirá a un mayor bienestar de la propia persona y de su entorno sociofamiliar

Dr. Miguel Ángel Harto. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.