El psicoballet es un reciente método terapéutico que ha surgido con la finalidad de integrar dos ámbitos, que a simple vista pueden parecer muy diferentes, pero que combinados han logrado demostrar grandes resultados en quienes lo practican:  el ballet y la psicología.

A través de la combinación de la ciencia y del arte de una manera balanceada y muy armónica se ha gestado este método terapéutico que no solo actúa en aspectos físicos y psicológicos de la persona, sino que también abarca otras cuestiones importantes como lo pedagógico, lo social y lo artístico.

Lo que hay que saber sobre el psicoballet

Como hemos mencionado al principio de este articulo, el psicoballet es un método terapéutico que integra tanto a la psicología como a la danza de ballet en un sistema que persigue el restablecimiento psíquico de los pacientes y la gente que lo practica. Además de esto último, también se pueden eliminar trastornos relacionados a la conducta y el psicoballet puede ser un gran apoyo y complemento para otros procesos y trabajo con personas con discapacidad.

Quienes practican psicoballet no solo pueden ayudarse con trastornos y mecanismos íntimamente ligados a su psiquis, sino también trabajan otros aspectos importantes en su vida como la independencia, la autorrealización, autovaloración y el sentimiento de autoestima saludable que viene de la mano con la práctica de la disciplina.

Beneficios del psicoballet en distintos ámbitos

El psicoballet comenzó a utilizarse por primera vez en Cuba, poniendo especial hincapié en ciertos grupos minoritarios como los niños, adolescentes y ancianos que requerían de desarrollar ciertas habilidades en profundidad o bien necesitaban de un sistema de educación especial. Este método ha demostrado efectividad y mejorías en cuatro ámbitos diferentes de la vida:

• El aprendizaje. Diversos estudios han demostrado que la práctica del psicoballet ha impulsado el desarrollo cognitivo y ha ayudado a que los sujetos pudieran realizar de una forma mas efectiva las tareas educativas programadas, sobre todo en el caso de los más pequeños.
• Socialización. El psicoballet no solo estimula la parte física, sino que además en sus prácticas se puede observar como los participantes se relacionan entre si y se integran paulatinamente en las actividades que se van proponiendo. Se desarrolla eficientemente la auto validación y muchos incluso van superando la  traba de la timidez logrando generar vínculos fuertes con sus compañeros.
• El lenguaje. La práctica de esta disciplina tan especial también ha demostrado resultados positivos en el habla, se ha observado una mejoría en la coordinación de palabras sobre todo en el caso de los niños que aun se encuentran en edad escolar.
• Habilidades motoras. Finalmente, quienes lo practican evidencian una mejora importante en las habilidades motoras y pueden realizar de una forma mucho más efectiva ciertas actividades cotidianas como caminar, correr, nadar, entre otras cosas.