Verónica Forqué Suicidio

El final de una vida y Verónica Forqué

Recientemente, una noticia conmocionó a la sociedad española, con la muerte de Verónica Forqué, una actriz muy querida por todos y entrañable sonrisa que llegó a formar parte de nuestras vidas con sus peliculas, sus obras teatrales y sus apariciones en series de televisión.

En España, los casos de suicidio han aumentado en un 3,9% con respecto a años anteriores. Los fallecimientos se produjeron en mayor número en la franja de edad de los 30 a los 39 años, la cual fue seguida por las edades comprendidas entre los 50 a 54 años.

Esta situación es un problema mundial en donde al año se estima que terminan con su propia vida casi 1 millón de personas. Donde de cada persona que decide quitarse la vida, se estima que al menos otras 20 personas lo han intentado.

El suicidio es considerado como el mayor problema de salud pública en Europa con una prevalencia de 11,93 casos por 100.000 personas. Los suicidios o intentos de suicidio no son infrecuentes, pero sí se pueden prevenir.

Desde el más profundo respeto, se ha realizado este post con el objetivo de concienciar a las personas que estén sufriendo puedan pedir ayuda a profesionales para que les ayuden a sanar sus heridas emocionales. De esta forma, podrás identificar si estas en riesgo o si alguna persona de tu alrededor lo está.

El final de una vida y Verónica Forqué

La muerte de la actriz Verónica Forqué a sus 66 años ha orientado el foco de atención de los medios de comunicación hacia la necesidad de cuidado de nuestra salud mental y un problema de primera magnitud que va en aumento, el suicidio.

Las últimas palabras de la actriz en el programa MasterChef Celebrity verbalizaban un agotamiento, un cansancio y una dificultad para mantener su ritmo de funcionalidad en esos momentos. Durante las actuaciones públicas en el citado programa, el comportamiento de la actriz fue descrito como exótico o inusual y muchos de sus seguidores no lo comprendían completamente. Incluso, esta conducta fue motivo de crítica y chanza en las redes sociales, como twitter.

Después de las últimas declaraciones de la actriz en el programa MasterChef Celebrity, algunas personas cercanas a ella afirmaron que el comportamiento de la actriz era errático y preocupante. Incluso algunos de sus vecinos indicaron que habían visto a la actriz deambulando por la zona residencial o sentada en los bancos cercanos con aire ausente.

La realidad clínica es que Verónica Forqué ya había experimentado problemas de su salud mental desde hacía años atrás al parecer, contextualizado en la separación de pareja tras haber estado durante más de tres décadas juntos. Por este motivo, había estado en manos de profesionales de la salud mental.

Pensamiento invasivo

Si bien, a la sociedad les sorprende el suicidio de otra persona, la mayoría de los suicidios consumados, no ocurren de la noche a la mañana. Generalmente se llega a este acto tras sopesar alternativas para terminar con un estado insufrible. Las deliveraciones internas a la que la persona se enfrenta llevan por norma una gran carga de angustia vital. Existe fluctuaciones en la forma del pensamiento hasta que llega a ser un pensamiento invasivo y de corte obsesivo y colorido depresivo.

Al contrario de lo que la sociedad piensa, el acto suicida no es un acto libre. Supone un acto desde el sufrimiento y desde una falta de homeostasis emocional que encajona a la persona y le roba la libre capacidad de pensamiento, de decisión y de acto.

Justamente, a una persona con depresión mayor con sintomatología activa, invade totalmente a la persona. En este contexto, la decisión del acto suicida no es de la persona sino de la enfermedad depresiva.

Previamente al acto, pueden objetivarse síntomas de alarma y de riesgo de suicida. Es por esta razón que, sin lugar a dudas, es fundamental aprender a identificar los problemas relacionados con el estado de ánimo.

Además, existen señales que pueden hacernos sospechar cuando alguien podría estar en riesgo de suicidio y qué podemos hacer para ayudarlo.

Factores de riesgo de suicidio

Existen algunos eventos o circunstancias que podrían contribuir a que una persona tenga más probabilidades de cometer suicidio que otras.

No obstante, la mayoría de las personas que tienen alguno de estos factores de riesgo no intentarán suicidarse, por esta razón, en ocasiones es difícil identificar quién puede tener pensamientos suicidas que lleven al acto. En el caso de Veronica Forqué pudimos detectar algunos de ellos.

Entre los factores de riesgo más identificados, destacan:

  • Depresión o presencia de otros trastornos mentales como por ejemplo el abuso por sustancias.
  • Tendencia a comportamientos impulsivos o agresivos.
  • Antecedente de haber intentado suicidarse en otro momento.
  • Presencia de dolor crónico o enfermedades crónicas de curso deteriorante y curación incierta.
  • Antecedentes familiares de trastornos mentales como el trastorno bipolar, la depresión o el abuso de sustancias.
  • Antecedentes familiares de suicidio.
  • Exposición a violencia familiar de cualquier tipo, es decir tanto abuso sexual, físico, verbal. Vivencia de negligencia infantil.
  • Presencia de armas de fuego u otro tipo de armas en el hogar.
  • Haber sido liberado de la prisión recientemente.
  • Estados de estrés como son los problemas financieros, los problemas legales, pérdida de un ser querido.
  • Violencia sexual.
  • Creencias culturales o religiosas que perciban al suicidio como una resolución honorable o noble ante un problema personal.
  • Los factores interpersonales estresantes como la discriminación, acoso o intimidación, vergüenza entre otros factores también pueden contribuir a la presencia de una ideación suicida.
  • Identificar los factores de riesgo de suicidio puede ayudar a familiares y amigos a reconocer tempranamente las señales de advertencia y solicitar ayuda profesional, para intervenir hacia el tratamiento adecuado.
  • Las señales de advertencia son rasgos o aspectos que indican que una persona pueda estar en riesgo inmediato de iniciar una conducta suicida o estar en una estado de especial vulnerabilidad de cometer suicidio.
  • La existencia de las siguientes señales es suficiente para dar el primer paso en buscar ayuda y asesoramiento profesional.
  • Señales de advertencia para detectar posibles suicidios
  • Presentar alteraciones o cambios extremos del estado de ánimo. La persona puede estar muy triste y cambiar rápidamente a un estado muy feliz o muy tranquilo.
  • Mostrar rabia, rencor o hablar de buscar venganza.
  • Tener un comportamiento ansioso o agitado.
  • Decir que se siente vacío, desesperado o sin motivos para vivir.
  • Manifestar pensamientos o ideas suicidas diciendo que quiere morir o suicidarse.
  • Experimentar un dolor físico o un dolor emocional insoportable.
  • Afirmar que se siente atrapado, sin salida o que no existen soluciones para su problema.
  • Decir que se es una carga para las demás personas.
  • Pensar o hablar frecuentemente de la muerte.
  • Decir adiós. Despedidas o notas dirigidas a amigos y familiares.
  • Comenzar a regalar posesiones importantes de manera constante.
  • Distanciarse de la familia y amigos.
  • Asumir grandes riesgos que podrían conducir a resultades mortales.
  • Poner los asuntos en orden.
  • Planificar o buscar formas de suicidarse por internet, comprar un arma o almacenar pastillas.
  • Hablar de sentirse avergonzado o muy culpable.
  • Cambiar repentinamente los hábitos de sueño o la alimentación.
  • Consumir en exceso de alcohol o drogas con mayor frecuencia.

Prevención del suicidio

Existe un conjunto de características individuales y estrategias que pueden ser implementadas en la comunidad, las cuales podrían contribuir a prevenir el suicidio. Estas medidas o factores protectores son útiles para prevenir el desarrollo de pensamientos o comportamientos suicidas.

Fortalecer los apoyos económicos

Puede llevarse a cabo a través de políticas que permitan una estabilización habitacional. También es conveniente fortalecer la seguridad financiera de los hogares.

Crear entornos protectores

El enfoque de esta estrategia es incorporar medidas que mejoren el entorno en las comunidades, esto se logra a través de la reducción del acceso a medios letales entre las personas que se encuentren en riesgo de suicidio. Pero también, pueden aplicarse políticas culturales y organizativas, así como políticas comunitarias orientadas a la reducción del consumo excesivo de alcohol.

Mayores recursos en atención

Mejorar el acceso y la prestación de servicios enfocados en atender personas con ideas o pensamientos suicidas. Puede llevarse a cabo esta estrategia mejorando la cobertura de condiciones de salud mental al incluirlas e las pólizas de seguro médico.

También es necesario distribuir adecuadamente los profesionales de salud mental para reducir las áreas desatendidas. Mejorar la atención al suicida haciendo modificaciones en el sistema de salud orientados a la identificación de personas en riesgo.

Enseñar habilidades para el afrontamiento y resolución de problemas

Estas medidas pueden llevarse a cabo a través de programas de aprendizaje socioemocional y programas de habilidades para padres y relaciones interpersonales, dentro del núcleo familiar.

Indudablemente es necesaria la participación de toda la comunidad para reducir los estigmas asociados al suicidio.

Promoción de la conectividad

Crear entornos saludables a través de programas de normas de pares y actividades de participación comunitaria en las cuales puedan crearse vínculos significativos entre los miembros de la comunidad.

Identificar y apoyar a las personas con riesgo de suicidio

Puede ser efectivo el entrenamiento de personas claves dentro de una comunidad para identificar posibles señales de advertencia. Así mismo, todas las personas deben estar capacitadas en el conocimiento de cómo poder intervenir en casos de crisis en sospecha de suicidios.

Las personas identificadas como riesgos, deben comenzar el tratamiento específico para su condición y tratar la prevención de reintentos en caso de tener antecedentes.

¿Qué hacer si sospechas de una persona en riesgo?

En primer lugar, si sospecha de una persona en riesgo de cometer suicidio, comuníquese con líneas de apoyo para obtener información, recursos o asistencia.

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También es importante escuchar y tomar en serio a las preocupaciones que informa la persona que está considerando suicidarse. Es importante hacerle saber que le importa y no está solo en este problema. Intente movilizar a la persona para la búsqueda de ayuda inmediatamente.

Estos cinco consejos pueden ayudarnos si nos preocupa que alguien cercano pueda estar considerando un acto suicida:

Preguntar

Si sospechas que alguien que te preocupa pueda estar pensando en suicidarse, las investigaciones indican que preguntar resulta útil como primera intervención.

Mantener a a persona lejos de peligro

Reducir la disponibilidad de medios letales como pastillas o armas.

Acompañar

Estar ahí y escucharlos es importante para que no sientan que están solos.

Mantener el contacto

No descuides hacerles seguimiento para conocer cómo les está yendo y sientan el acompañamiento durante el proceso.

Movilizar a la persona en la la búsqueda activa de ayuda profesional.

Incentiva la búsqueda activa de ayuda externa desde la mano de profesionales en salud mental.

¿Cómo ayudar a una persona con depresión?

La depresión, no es un estado de ánimo normalizado, es un trastorno psiquiátrico del estado del ánimo que invade la vida de la persona que la padece siendo potencialmente mortal sin tratamiento, debido al alto riesgo de suicidios.

Para ayudar a un amigo que podría estar sufriendo por depresión, los siguientes consejos pueden ser útiles para ayudarles a superar esta condición.

Da pie a la conversación.

Es importante que tu amigo sienta que estás ahí. Inicia la conversación compartiendo tus inquietudes a través de preguntas específicas.

Por ejemplo, podrías iniciar la conversación de la siguiente manera: “Te veías algo deprimido las últimas veces que salimos ¿te pasa algo de lo que quisieras conversar?”

Evita asumir la respuesta de tu amigo, en su lugar, haz preguntas abiertas para obtener más información y fomentar la interacción libre y no condicionada.

En ocasiones tu amigo puede querer solo hablar sin realmente querer escuchar un consejo. Respeta este ritmo de interacción.

Cuando tu amigo no manifieste intenciones de hablar, sigue diciendo que es importante para ti. No tengas miedo de hacer preguntas abiertas, pero sin ser agresivo al expresar tu preocupación. Las conversaciones en persona son más efectivas, si te encuentras lejos las videollamadas son el mejor recurso.

Anima a la persona a encontrar apoyo

Si tu amigo no sabe que está lidiando con depresión o no está seguro de buscar ayuda profesional, anímale a hacerlo.

Cuando tu amigo parece interesado en recibir asesoramiento también puedes motivarlo al buscar terapeutas y ayudarle a elaborar las inquietudes y preguntas para la primera cita.

Motívalo a seguir la terapia continua

A veces en un mal día, tu amigo puede no tener deseos de salir de la casa.

Esto se debe a que la depresión parece agotar la energía mientras que incrementa el deseo de aislarse a sí mismo.

Alienta a tu amigo a seguir los controles, aunque no tenga ganas de continuar. Puede ser efectivo recordarles el progreso obtenido en citas anteriores.
Ayuda en quehaceres del hogar

Las tareas domésticas diarias pueden ser mucho más difíciles de llevar a cabo por las personas con depresión y, es posible que tampoco pidan ayuda para llevarlas a cabo.

Ayuda a tu amigo con la compra de comestibles, lavandería, regar las plantas, entre otras actividades domesticas que detectes han sido descuidadas. Ayúdale en la descarga de responsabilidades cotidianas y facilita un acompañamiento en lo posible.

No dejes de invitarlo y contar con la persona

Aunque las personas con depresión suelen aislarse o tienen más trabajo para concretar planes, continuar recibiendo invitaciones a tus eventos puede ayudarle a combatir los sentimientos que empeoran la depresión.

Mantén las invitaciones a tu amigo, aunque sea poco probable contar con su asistencia.

Aprende sobre depresión por tu cuenta

Lee sobre los síntomas, las causas, los criterios para establecer el diagnóstico y cómo son los tratamientos por ti mismo. De esta manera podrás entender mucho más adecuadamente por lo que está lidiando tu amigo y cómo es el mejor enfoque para ayudarle.

Cuida de ti mismo

Muchas veces es posible descuidar tus propias situaciones por apoyar a un amigo que vive con depresión, no obstante, debes ocuparte también de ti mismo.
No puedes ayudar a otros si tú mismo estás poniendo en riesgo tu salud emocional.

Establece límites claros

Hazle saber a tu amigo que estás interesado y disponible para escucharlo, pero después de llegar a casa del trabajo. No acudas todos los días a verle, por ejemplo, puedes planificar visitarlo 2 días a la semana.

Cosas que debes evitar hacer:

  • Minimizar o comparar la experiencia de tu amigo.
  • No des tu propia opinión sobre la medicación. Esta es una decisión del profesional de salud y la persona con enfermedad.
  • Evita dar consejos si no son solicitados.
  • No tomes las cosas de manera personal.
  • Evita caer en sobreestimular y movilizar excesivamente en hacer cosas. La propia depresión lleva acompañada una incapacidad para mantener un ritmo normal de actividad.

Esperamos que desde este artículo hayamos podido arroparte de algún modo, estamos a tu disposición de manera presencial y online para ayudarte en una situación de riesgo de suicidio.

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