“El Duelo Patológico”, cuando el proceso de cambio se complica

El Duelo supone una respuesta natural ante una pérdida (ya sea la de un ser querido, de un empleo, el fin de una relación romántica, etc).. Normalmente conlleva la ruptura del funcionamiento habitual que se había mantenido hasta dicho momento, por lo que implica un proceso de adaptación a la nueva situación.

El duelo se considera una forma normal y saludable de reacción pero se manifiesta de diversas formas según las personas. Todos tenemos diferentes maneras de reaccionar por ejemplo, a la muerte de un ser querido, y es en estos momentos en los que adquirimos mayor conciencia de cuales son nuestras herramientas y estrategias para gestionar el sufrimiento.

Durante el Duelo, son frecuentes los síntomas de corte depresivo como sentimientos de tristeza,  insomnio, pérdida de apetito y dificultades en la concentración. Pero cuando se produce la intensificación de dichas manifestaciones se provoca el desbordamiento emocional que se conoce como duelo complicado o patológico, en el que la persona recurre a conductas desadaptativas para gestionar su estado emocional, lo que deriva en que la persona, no solo no sea capaz de asimilar la nueva situación sino que posiblemente desarrolle una patología mental, en la mayoría de los casos un Trastorno depresivo.

Existen determinadas señales indicativas de que la persona puede estar experimentando un duelo patológico:

  • La persona no puede hablar sobre la pérdida sin experimentar un intenso dolor.
  • Reacción emocional intensa ante situaciones que anteriormente no la provocaban.
  • Apego a ciertos objetos materiales relacionados con la pérdida.
  • Decisiones precipitadas solo para reducir el dolor.
  • Tristeza inexplicable, sobre todo en vacaciones y aniversarios.

En caso de observar alguna de estas señales sería conveniente contar con el apoyo de terapia psicológica para superar el duelo. Así mismo, contamos con ciertas estrategias que son útiles para prevenir que el duelo pase a convertirse en patológico:

  • Favorecer la realidad de la pérdida, el relatar lo ocurrido nos ayuda a procesar la información y elaborar el duelo.
  • Ayudar a identificar y expresar sentimientos: Son frecuentes la tristeza, enfado y culpa acompañados de una sensación de impotencia o shock, es posible que se llegue a experimentar insensibilidad al igual que incredulidad, confusión o desconcierto.
  • Ayudar a vivir tras la pérdida.
  • Facilitar la recolocación emocional: En caso de la pérdida de un ser querido no significa reemplazar a la persona sino darle una nueva ubicación y recordarlo (no olvidar).
  • Dar tiempo para elaborar el duelo: Asumir que existen diferencias individuales y permitirlas.
  • Interpretar la conducta normal: normalizar y dar información sobre las conductas normales en el duelo (“ no se está volviendo loco”).

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Giovanna Legazpe. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.
Centro de desintoxicación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.