El 37% de las personas sin hogar son consumidoras habituales de alcohol

Las personas sin hogar representan uno de los colectivos más inquietantes en referencia a la exclusión social, puesto que la carencia de vivienda va asociada a consecuencias difíciles para asegurar aspectos básicos (privacidad, higiene, salud, descanso…).

A la hora de referirse a “persona sin hogar” no solamente se considera aquellas personas que no tienen un sitio donde dormir, sino que se incluyen la ausencia de factores de exclusión, muchas veces relacionados con el área de las adicciones. Se encuentran factores individuales, tales como problemas de salud mental, alcoholismo, ruptura en las relaciones familiares o una baja red social; los factores estructurales, como el precio de la vivienda o el acceso al empleo; y factores institucionales, como políticas de inclusión social, garantías de ingresos…

Con tal de conocer el perfil sociodemográfico y el consumo de sustancias de las personas sin hogar, el INE ha realizado una encuesta según la cual los datos muestran que el 80% de las personas sin hogar son hombres de una edad media de 42 años. En referencia al consumo de alcohol, se estima que es un factor de riesgo relevante y se sitúa en torno al 37%. Las personas encuestadas indicaron que el consumo de alcohol era diario con una media equivalente a cinco vasos de alcohol diario, aumentando la cifra con respecto a hace una década. Respecto al consumo de otras sustancias, el 6,5% de las personas sin hogar habían consumido cocaína en los últimos seis meses, mientras que un 19,5% cannabis y un 30% sedantes.

La mayoría de las personas sin hogar indican que el consumo de alcohol era previo a su situación sin hogar, por lo que se podría inferir que existe cierta causalidad en referencia al origen de la situación sin hogar, pudiendo ser una de las consecuencias de tener adicción al alcohol. Sin embargo, algunas de las razones por las cuales se consume alcohol son: para ocupar el tiempo libre, para disminuir el estrés y el miedo de la noche, para olvidar, relacionarse con otros y obtener bien estar.

El acceso a un tratamiento por parte de este colectivo resulta insuficiente, ya que no existen estrategias de intervención eficaces para disminuir la situación. Solamente una pequeña parte del colectivo ha recibido tratamiento en alguna ocasión, pero de forma puntual y descoordinada, haciendo difícil un seguimiento.

Es necesario implementar nuevos programas de intervención que sean accesibles a las personas sin hogar. Aunque el tratamiento de las drogodependencias precisa de un abordaje integral para ser efectivo, en el caso de una persona sin hogar resulta más difícil, ya que no existe una vivienda ni un apoyo familiar o social. Una de las acciones más inmediata es el buscar un trabajo, buscando alternativas a su permanencia en la calle, ya que es necesario para mantener la abstinencia y empezar a buscar su bienestar.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD

Dra. Elisa Ibáñez. Psiquiatra de IVANE SALUD

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.
Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.