8 de cada 10 personas con problemas de salud mental está en situación de desempleo

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) la tasa de empleo de personas con discapacidad por trastorno mental se sitúa en 15,9 %, es decir, la participación de personas con problemas de salud mental en el mercado laboral es la más baja de todas las discapacidades. Asimismo, existen diferencias salariales, puesto que cobran entre un 15 y un 20% menos que personas sin discapacidad. Según la Confederación de Salud Mental en España, la tasa de paro de personas con problemas de salud mental se sitúa en el 48,4% frente al 19,5% de la población general.

El porcentaje de personas con trastorno mental grave con empleo en España en la actualidad es menor que en otros países. Los datos muestran que el empleo ha sufrido una mejoría tanto en la población general como en las personas con discapacidad, sin embargo, en el caso de la salud mental ha tenido lugar un descenso. Uno de los impedimentos que se encuentran las personas con problemas de salud mental a la hora de recuperarse e integrarse socialmente es la baja inserción laboral derivada de los prejuicios de las personas que contratan.

Por otro lado, las cifras en España muestran que entre el 11% y el 27% de los problemas de salud mental están relacionados con las condiciones laborales. Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, 4 de cada 10 empleados considera que el estrés no se gestiona en el entorno laboral y se estima que entre el 50 y el 60% de las jornadas de trabajo en las que la persona no acude están relacionadas con el estrés de trabajo.

El empleo como vía para conseguir la recuperación

Como se ha comentado anteriormente, los datos son alarmantes ya que 8 de cada 10 personas con enfermedad mental, no tienen empleo. Para una persona sin patología alguna, tener un trabajo saludable y motivador resulta favorable en varios aspectos. Por lo que para las personas con problemas de salud mental supone una parte importante en el proceso de su recuperación, puesto que se deja de depender exclusivamente de la familia o de las prestaciones sociales recuperando su autonomía y logrando llevar una vida plena y satisfecha. A su vez, el rol asumido como persona enferma pasa a ser un rol de persona activa y trabajadora.

En algunas ocasiones, los familiares o los profesionales tienen reticencias a la hora de que la persona se reincorpore al mercado laboral, puesto que la preocupación o la protección hacia la persona está presente y consideran que puede suponer un impacto negativo en la persona. No obstante, existen ciertos recursos que facilitan la inserción laboral de las personas con enfermedad mental, como la formación en Centros Especiales de Empleo, cuotas de reserva para personas con discapacidad o el empleo con apoyo.

Las asociaciones de personas con problemas de salud mental y sus familiares han promovido un movimiento para sensibilizar en España a la administración publica, organizaciones con tal de conseguir una mejoría en las condiciones laborales para la salud mental. Como se ha visto en las cifras anteriores, es urgente promover entornos saludables y crear una cultura empresarial que abogue por el bienestar de sus empleados y favorezca la prevención de trastornos mentales. De esta manera, las personas con problemas de salud mental tendrían mayor derecho a acceder y a mantener un empleo para lograr su bienestar psicológico y llevar una vida plena y satisfecha.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Giovanna Legazpe. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.