La depresión, una enfermedad mental más allá de la tristeza

Los síntomas básicos de la depresión incluyen el estado de ánimo deprimido (tristeza patológica); y la pérdida de interés o capacidad para disfrutar y obtener placer (anhedonia). Pero no son los únicos ni son suficientes para el diagnóstico sindrómico del trastorno depresivo ni sus distinas formas de presentación.

Los síntomas de la depresión pueden variar en tipo e intensidad, generando un síndrome que clínicamente no tiene porqué ser homogéneo; esto conlleva distintas manifestaciones dentro de una esfera depresiva.

Los síntomas que se distinguen se pueden clasificar en cuatro dimensiones claramente diferenciadas: la dimensión afectiva, la cognitiva, la somática y la conductual.

Entre los síntomas afectivos del trastorno depresivo, encontramos:

  1. La tristeza patológica, manifestada como humor depresivo, es negativa, desagradable, displacentera. Suele ser difícil de expresar. Incapacidad para sentir alegría o placer.
  2. La disforia es un estado de ánimo con malestar general asociando generalmente, ansiedad, malhumor, angustia e irritabilidad.
  3. La anhedonia, disminución o pérdida de capacidad para sentir placer en circunstancias que anteriormente existía.
  4. La ansiedad y angustia, se suele acompañar de un estado de alerta, aprehensión, miedo sin causa concreta, intranquilidad y desasosiego.
  5. La irritabilidad, desproporcionada e injustificada, hipersensibilidad patológica ante ciertos estímulos del entorno.
  6. La apatía o falta de iniciativa, con indiferencia que invade a todo el ser.

Los síntomas cognitivos más habituales del trastorno depresivo son:

  1. Alteraciones del pensamiento:
  • Pensamiento que se relentiza (bradipsíquia), con dificultad para la ideación, para pensar y concentrarse.
  • Las ideas son de contenido negativo, pesimista, abarcando rumiaciones y preocupaciones negativas que aumentan el sufrimiento. Giran entorno a la desesperanza o el desamparo, en el pasado o en el futuro. Pueden aparecer ideas recidivantes de muerte. Ideas sobrevaloradas o delirantes sobre inutilidad, incapacidad, desesperanza, hipocondría, culpa y ruina. El delirio primario y no congruente con el estado de ánimo suele darse en la esquizofrenia.

2. Alteraciones de la sensopercepción:

  • Hacen referencia a la presencia de voces generalmente que riñen o increpan sobre errores. Son síntomas muy poco habituales.

3. Altraciones cognoscitivas:

Sobre la atención, memoria, capacidad de aprendizaje, fluidez verbal y tiempo de reacción.

Los síntomas somáticos del trastorno depresivo suelen clasificarse en:

  1. Trastornos vegetativos:
  • Destacan la astenia y fatigabilidad en contexto de falta global de impulso vital. Más marcada por la mañana.
  • Dolores generalizados, cefaleas, trastornos digestivos, falta de apetito, sequedad de boca, alteraciones de la esfera sexual, mareos… Pueden ser grupos de síntomas muy variados.

2. Trastornos de los ritmos vitales:

  • Ritmo circadiano con empeoramiento matutino.
  • Ritmo del sueño alterado, con despertares frecuentes y dificultad para volver a conciliar el sueño, lo que facilita la rumiación.
  • Puede existir cilación de tinte estacional.

Síntomas conductuales del trastorno depresivo:

  • Alteraciones de la actividad psicomotora, con disminución del rendimiento en diferentes áreas de la vida y con tendencia al aislamiento.
  • Comportamientos autolesivos, movimientos enlentecidos o de inhibición; puede existir agitación. También se observan alteraciones en la postura, la facies o el habla.

Todo ello se tiene en cuenta a la hora de configurar distintos tipos de síndromes o subtipos depresivos. Clásicamente se han distinguido las siguientes:

  1. Depresión psicótica:
  • Aparece una alteración del contenido del pensamiento (con ideas delirantes), que puede ir acompañada de alteraciones de la sensopercepción (generalmente escucha de voces).

2. Depresión melancólica o mayor:

  • Pensamientos intensos de culpa y alteración motora (inhibición o agitación), pérdida de apetito y peso, insomnio de despertar precoz y variación diurna de la sintomatología.

3. Depresión atípica:

  • Caracterizado por existencia de humor depresivo reactivo acompañado de hiperfagia, hipersomnia y sentimientos de letargia.

4. Depresión ansiosa:

  • La ansiedad es un síntoma muy frecuente en general en las depresiones (alrededor del 60%), cuando alcanza una intensidad muy notable puede diagnosticarse de depresión ansiosa.

Existen otros síndromes depresivos, habiendo sido mencionados los cuatro grupos más conocidos por los profesionales en salud mental, psiquiatras y psicólogos. Otras clasificaciones que se tienen en cuenta dependen de la edad, diferenciando la depresión en la infancia y adolescencia, en el anciano o en el post-parto, todas ellas con características propias que resultan imprescindibles conocer para realizar un abordaje óptimo.

Dr. Fernando Andrés España. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Dr. Augusto Zafra. Psiquiatra y Director de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Hospital Vithas Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Hospital Vithas Aguas Vivas.