COVID-19, estado de alarma, confinamiento, soledad y alcoholismo

La crisis sanitaria causada por el COVID-19, nos deja un dato preocupante en el aumento del alcoholismo en las primeras semanas de confinamiento. La población en general, está teniendo que desarrollar nuevas estrategias para vivir con relativa normalidad.

Sin embargo, resulta curioso ver cómo han cambiado y aumentado notablemente determinados hábitos de vida. El papel higiénico y los elementos de repostería están siendo las grandes estrellas de nuestras cestas durante el confinamiento. Pero también llama la atención el aumento de ventas de bebidas alcohólicas.

Durante las primeras semanas de confinamiento, la venta de cerveza aumentó un 78%, el vino un 65% y las bebidas de alta graduación hasta un 36,5%.

Podría ser un dato anecdótico; mayor tiempo libre, pocas actividades… Sin embargo hay que advertir de los peligros del abuso del alcohol durante el confinamiento y la probabilidad de desarrollar un problema con el alcohol en estos tiempos.

La situación a la que nos enfrentamos cuenta con los elementos para la tormenta perfecta, aislamiento social, miedo y ansiedad ante la incertidumbre, sobreinformación y excesivo tiempo libre.

Para limitar la propagación de COVID-19, los países han introducido progresivamente bloqueos y períodos de cuarentena en toda la comunidad para aquellos sospechosos de haber contraído el virus o haber estado en contacto con alguien infectado por el virus. Esto significa que un número sin precedentes de personas se está quedando en sus hogares.

Es importante comprender que el alcohol plantea riesgos para su salud y seguridad y, por lo tanto, debe evitarse durante los períodos de aislamiento o cuarentena en el hogar.

Las consecuencias del consumo de alcohol como medida de afrontamiento

Puede pensar que el alcohol lo ayuda a sobrellevar el estrés, pero en realidad no es un buen mecanismo de afrontamiento; ya que se sabe que aumenta los síntomas de los trastornos de pánico y ansiedad, la depresión y otros trastornos mentales, y el riesgo de parientes familiares y domésticos. Violencia.

Recomendaciones para evitar el alcoholismo

En lugar de consumir alcohol para pasar el tiempo en casa, intente hacer ejercicio en interiores. La actividad física fortalece el sistema inmunitario; en general, tanto a corto como a largo plazo, es una forma muy beneficiosa de pasar un período de cuarentena.

El consumo de alcohol puede aumentar durante el aislamiento. La soledad y el consumo de alcohol también pueden aumentar la presencia de trastornos depresivo con el consecuente aumento del riesgo de suicidio, por lo que es muy importante reducir el consumo de alcohol.

Trate de comunicarse con familiares y / o amigos que lo apoyen y busque apoyo de una línea directa o servicios locales para sobrevivientes. Si está en cuarentena y necesita salir de la casa de inmediato, llame a una línea directa de soporte local y comuníquese con alguien de su confianza.

Los trastornos por consumo de alcohol se caracterizan por el consumo excesivo de alcohol y la pérdida de control sobre la ingesta de alcohol. Aunque se encuentran entre los trastornos mentales más prevalentes a nivel mundial, también se encuentran entre los más estigmatizados.

El alcoholismo aumenta el riesgo de COVID-19

Las personas con un trastorno por consumo de alcohol tienen un mayor riesgo de COVID-19 no solo por el impacto del alcohol en su salud, sino también porque tienen más probabilidades de experimentar el aislamiento que otros miembros de la población.

Por lo tanto, es esencial, en las condiciones actuales, que las personas que necesitan ayuda debido a su consumo de alcohol obtengan todo el apoyo que necesitan. Si uno mismo o una persona cercana tiene problemas relacionados con el consumo de alcohol, es conveniente tener lo siguiente:

  • La situación actual es una oportunidad única para dejar de beber, o al menos reducir considerablemente, ya que varias señales sociales y situaciones de presión de grupo, como fiestas, reuniones de amigos, restaurantes y clubes, son (por necesidad) evitables.
  • Las intervenciones telemáticas para los trastornos por consumo de alcohol por parte de profesionales y grupos de ayuda mutua pueden ser menos estigmatizantes, ya que ofrecen un mayor anonimato y privacidad, así que es conveniente consultar qué ayuda puede obtener por los medios tecnológicos.
  • Crear sistema de autosuficiencia con alguien de confianza y buscar ayuda adicional es necesario. Es importante practicar el distanciamiento físico, pero no el aislamiento social: llamar, enviar mensajes de texto y / o escribir a los más allegados puede reducir esta barrera social.
  • Usar formas nuevas y creativas de conectarse con otros sin contacto físico real.
  • Evitar las señales de alcohol y los desencadenantes en la televisión y los medios de comunicación donde hay una comercialización y promoción generalizada del alcohol; Es importante tener cuidado evitando enlaces a las redes sociales patrocinados por la industria del alcohol.
  • Tratar de mantener su rutina diaria tanto como pueda, concentrarse en las cosas que puede controlar y tratar de mantenerse conectado, por ejemplo, a través de un entrenamiento diario, pasatiempos o técnicas de relajación.

En caso de contraer la enfermedad, conviene hablar con el personal sanitario sobre el consumo de alcohol para que puedan tomar las decisiones más apropiadas con respecto al estado de salud general del paciente.

Alberto Manero. Psicólogo de IVANE SALUD.

Dr. Miguel Ángel Harto. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Hospital Vithas Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Hospital Vithas Aguas Vivas.