COVID-19 y el actual escenario para el paciente con adicción y patología dual (actualización a 27 de marzo 2020)

El actual estado de alarma decretado por el Gobierno de España el 14 de marzo de 2020 por la pandemia generada por el COVID-19 pone a la sociedad en un estado de alta incertidumbre y de restricción de libertades que como es preceptivo todo el mundo debemos cumplir.

Es necesario que las directrices de las autoridades sanitarias en relación a prevención, diagnóstico y terapéutica a seguir sean del conocimiento de la población y desde el equipo de IVANE SALUD nos esforzamos porque nuestros pacientes y sus familias entiendan perfectamente esta situación.

Las personas con problemas en salud mental o enfermedad adictiva son una población vulnerable que presentan una psicopatología y una conducta singular que merece una especial diligencia y atención por parte de todos.

Si bien, a cualquier persona le puede costar asumir la responsabilidad de cumplir el estado de alarma, en el caso de pacientes con adicciones o patología dual, el escenario actual conlleva una serie de condicionantes clínicos y terapéuticos que son necesarios tener en cuenta en nuestra labor asistencial. La difusión y las directrices por parte de los profesionales hacia las familias y los enfermos se hace imperativa. En este sentido es necesario decir lo siguiente:

  1. La conducta adictiva activa conlleva la búsqueda de drogas y sustancias psicótropas en el mercado no legal. El actual estado de alarma limitará el suministro tanto por el aumento de la supervisión policial, como por la restricción de movilidad de la población y la adulteración de las sustancias psicoactivas en términos de pureza. La falta de sustancias psicoactivas en el mercado ilegal puede provocar estados de ansiedad y depresión, alteraciones de conducta, desesperación, ideas suicidas y comportamientos que transgredan el actual estado de alarma en pacientes con patología dual. Estos estados emocionales tienen una base biológica y psicológica que el paciente con patología dual sufrirá y tendrá graves dificultades en la autogestión de los mismos.
  2. Respecto al abastecimiento de drogas, merece especial mención el consumo de alcohol, como -droga legal-. Pacientes con alcoholismo con un comportamiento de -bebedor en soledad- que suele coexistir con la enfermedad depresiva puede presentar una desestabilización de ambas patologías, tanto por un aumento en la frecuencia de bebida como una recaída anímica ante el estado de confinamiento, angustia ante incertidumbre y estrés.
  3. El desabastecimiento de sustancias psicoactivas y el colapso de la atención sanitaria puede provocar que un aumento en la incidencia del síndrome de abstinencia. Un síndrome de abstinencia no tratado es un estado de extrema urgencia, capaz de generar desestabilizaciones orgánicas y psiquiátricas que pueden comprometer la vida de un paciente como es el caso del delirium tremens o los estados confusionales derivados de la deprivación de opiáceos.
  4. El estrés en la convivencia familiar con adicciones y patología dual  puede derivar en un aumento de los conflictos y roces de convivencia en relación a la incapacidad de gestionar a nivel emocional este cambio en el sistema familiar obligado por el estado de alarma. Especial mención requieren las personas con adicción y en estado de marginalidad o -homeless-, quienes el soporte vital viene dado por recursos sociales de corte ambulatorio o residencial y que se pueden ver saturados en el actual estado de pandemia.
  5. Problemas en la distribución y de abastecimiento en las farmacias de medicamentos específicos en pacientes con adicciones y patología dual como es la metadona y buprenorfina (tratamiento sustitutivo de personas con adicción a opiáceos y heroína; así como fármacos moduladores en la apetencia de alcohol (namelfeno) y fármacos aversivos de alcohol (disulfiram-antabus). Esta situación puede favorecer la conducta adictiva en pacientes estabilizados con esta farmacopea y puede provocar repuntes en la incidencia de consumo y una consecuente desestabilización psiquiátrica.
  6. El cierre o disminución de recursos asistenciales enfocados en la -reducción de daño- puede generar una necesidad terapéutica no resuelta. Este tipo de programas son los más sensibles en los estados de alarma y puede derivar en un aumento de la fragilidad orgánica en este tipo de pacientes que en caso de ser infectados por COVID-19 puede derivar en un aumento en la morbilidad y mortalidad.
  7. La situación de colapso del sistema sanitario y social puede influir en el cierre de unidades de ingreso de desintoxicación, comunidades terapéuticas, centro de día y consultas de psicología. En este sentido, podría redifinirse una asistencia de mínimos, en los que pacientes que están en fase de rehabilitación y reinserción vean comprometida su proceso de recuperación.
  8. El estigma social y la problemática socio-familiar añadida al paciente con patología dual junto con la sobrecarga asistencial puede influir para considerar al paciente con patología adictiva  como -enfermo de segunda- con la consecuente demora en recibir una atención sanitaria temprana y adaptada a sus necesidades orgánicas o psiquiátricas.

Premisas en el abordaje del paciente con patología dual

El escenario de alarma por COVID-19 influye a toda la población y es necesario recordar e impulsar premisas en el abordaje del paciente con patología dual:

  • Tranquilidad, tranquilidad y tranquilidad. Asumir el actual estado de alarma y que es algo que nos responsabiliza a todos. Pasar cuanto antes la fase de negación, incredulidad o de sufrimiento para pasar a un estado de acción del escenario presente. Ser eficientes y priorizar el estado de salud individual y social. Ayudandome a mí y responsabilizandome, ayudo a los demás.
  • Informacion actualizada de la red asistencial en adicciones y patología dual disponible en el presente. Así como indicar las vias de comunicacion más agiles para asegurar la continuidad de cuidados con utilización de herramientas tecnológicas y plataformas digitales que faciliten la interaccion no presencial.
  • Fomentar la conciencia en el paciente y familiares del estado de recurso limitado y lo que supone una urgencia no-demorable y una consulta prioritaria.
  • Informar a pacientes y familiares la mejor opción de seguimiento sigue siendo la red asistencial especifica y habitual que centraliza su proceso de recuperación.
  • Recordar el uso racional de tratamiento y un aprovisionamiento sensato de recetas para la dispensación del tratamiento farmacológico. Evitar la interrupcion voluntaria o por no-disponibilidad de medicación por falta de previsión.
  • Evitar acudir al servicio de urgencia de los hospitales. El colapso actual y la centralizacion de la pandemia COVID-19 hace que los sanitarios de hospital centrados en salvar vidas de personal infectadas, asegurar recursos y prevenir el ascenso incotrolable de nuevos casos de infectados.
  • En caso de que un paciente con enfermedad adictiva o patologia dual precise ingreso por COVID-19 es necesaria una transparencia y honestidad de dar los datos de enfermedad adictiva para evitar un sindrome de abstinencia e informar del tratamiento farmacologico pautado para asegurar la continuacion de la toma de la medicación habitual.

Dr. Augusto Zafra. Psiquiatra. Director de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Hospital Vithas Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Hospital Vithas Aguas Vivas.