Si bien el consumo de alcohol está socialmente aceptado alrededor del mundo y puede no parecer algo tan grave, lo cierto es que en exceso puede resultar algo extremadamente peligroso. Cuando se produce una ingesta de forma habitual creando dependencia por parte de la persona, hablamos de lo que se conoce popularmente como “alcoholismo” o “adicción al alcohol”.

El alcohol, al igual que todas las sustancias que crean adicción, genera una profunda dependencia en aquellas personas que lo consumen de forma habitual. Cuanto más se ingiere, más resistente se vuelve el cuerpo y requiere de una mayor cantidad de alcohol para lograr el efecto deseado, lo que conlleva a que muchas veces quienes lo consumen terminen por intoxicarse o caer en una sobredosis.

Cuando el alcohol entra a nuestro sistema, el cuerpo recibe una gran cantidad de etanol. Este elemento que forma parte de cualquier bebida alcohólica del mercado es el que produce a nivel orgánico una dependencia, gracias al frenesí y a la sensación de euforia que se crea por su consumo. Es muy común que posterior a la sensación de subida que nos brinda el consumo de alcohol llegue el momento de la bajada, pudiendo experimentar desde depresión hasta ansiedad. Este tipo de bebidas afectan directamente al sistema nervioso, por lo que un alcohólico puede terminar por sufrir todo tipo de problemas psicológicos e incluso enfermedades en caso de no solucionar el problema a tiempo.

Si bien muchas personas consideran a las bebidas alcohólicas como un complemento necesario para pasar un buen rato, consumirlo en exceso puede significar un enorme riesgo para la salud de la persona en cuestión. Desde problemas psicológicos hasta fallos renales, los efectos negativos del alcoholismo son innumerables.

Lo que debemos saber sobre el consumo de alcohol

El alcohol es una sustancia psicoactiva, lo que significa que cuenta con ciertos componentes que pueden volverse adictivos para quienes los consumen. Esta bebida puede generar una gran dependencia, siendo el alcoholismo una de las principales causas de consulta dentro del sector de salud mental. Quienes consumen esta sustancia de forma habitual, existe un enorme riesgo de adicción que puede conllevar luego a una innumerable cantidad de problemas tanto físicos como psicológicos.
La adicción al alcohol es considerada como una de las más perjudiciales para la salud, aumentando de manera importante el riesgo del consumidor a morirse como consecuencia de las enfermedades que resultan de su ingesta, como problemas en el hígado, depresión, cáncer y accidentes eventuales que se podrían llegar a dar cuando la persona se encuentra intoxicada bajo la influencia del alcohol.

El alcohol y las consecuencias que tiene para los adictos y como ayudarles a abandonar esta adicción

Consecuencias del consumo de alcohol excesivo

Como cualquier otra adicción, el consumo de alcohol en exceso puede traer aparejado consigo una gran cantidad de problemas y enfermedades. Entre sus efectos podemos mencionar los siguientes:

  • Psicológicos. Es muy común que quienes ingieren alcohol en grandes cantidades sufran de ansiedad, momentos de ira, psicosis, demencia, celos descontrolados, depresión, entre otros.
  • Físicos. Hemos mencionado anteriormente que los alcohólicos tienen un gran porcentaje de riesgo de sufrir todo tipo de patologías como consecuencia del abuso de esta sustancia. Entre ellas es muy frecuente la aparición del cáncer, enfermedades de hígado, gastritis, pancreatitis, apoplejías o accidentes cerebrovasculares, diabetes, entre otras.
  • De entorno. Las relaciones sociales del alcohólico por lo general suelen verse afectadas negativamente, destruyéndose las relaciones familiares y laborales. Muchos incluso llegan a perder su trabajo por este problema.

Factores de riesgo en el alcoholismo, síntomas y consecuencias

Existen algunas personas que se encuentran más predispuestas al consumo de alcohol en demasía por diversos motivos. A continuación vamos a revisar quiénes tienen mayores probabilidades de recaer en esta adicción.

Factores psicológicos y herencia en el consumo de alcohol
Existen ciertas circunstancias psicológicas que hacen que una persona se vuelva mucho más vulnerable al consumo de alcohol. La ansiedad, la soledad, la depresión e incluso la baja autoestima son emociones que suelen tener mucho que ver con que un sujeto recaiga en el alcoholismo. Se utiliza a la bebida como método para salir de este tipo de situaciones dolorosas. El alcohólico encuentra en la ingesta de la sustancia en cuestión un alivio, algo que le proporciona placer y un frenesí de emociones positivas. Por otro lado, también están las personas que suelen utilizar el alcohol como una forma de celebración ante cualquier cosa buena que experimentan, cuestión que también puede resultar peligrosa y generar dependencia en ciertos casos. Aún los bebedores sociales u ocasionales se encuentran bajo el riesgo de caer en una adicción, siendo el alcohol considerado como una sustancia psicoactiva.
La herencia familiar también es un factor de riesgo cuando hablamos de la adicción al alcohol. Los expertos afirman que aquellas personas que han convivido en algún momento con algún familiar alcohólico son más propensos a tener este tipo de problemas con la bebida. Además del factor de crianza, existe una injerencia genética que aumenta las posibilidades y la predisposición de los sujetos a volverse adictas a esta sustancia en particular.

el abismo que parece abandonar la adiccion para las personas que pasan por este problema y como podemos ayudarles a abandonar para siempre esta adiccion tan dañinaConsumo alcohólico en las relaciones
La situación social de un individuo puede influir en que se produzca una dependencia hacia el alcohol. Desde malas relaciones familiares hasta problemas en la pareja o incluso económicos, la situación personal de una persona puede actuar como un disparador para terminar en el abuso de esta sustancia en particular. Por otro lado, existe una gran parte de la población mundial que hace uso de la bebida como una herramienta para sobreponerse a ciertas situaciones y problemas relacionales como la timidez o la falta de habilidades de comunicación, lo que los lleva a depender de esta sustancia cada vez que tienen que pasar por una situación similar.

Los síntomas que evidencian adicción al alcohol

El alcoholismo es una adicción física por lo que, al igual que otro tipo de trastornos con sustancias psicoactivas, presenta ciertos síntomas a los que debemos prestarle especial atención. Entre ellos debemos mencionar:

  • Un impulso fuerte de beber alcohol. Es muy común que un alcohólico sienta un deseo incontrolable de consumir esta sustancia.
  • Quien sufre de consumo de alcohol en exceso no puede controlarse ni tampoco es capaz de suspender o frenar su ingesta cuando ya ha sido suficiente. En otras palabras, carece de autocontrol cuando se trata de esta sustancia en particular.
  • El alcohólico suele ocultar su hábito, por lo que es común que tome en soledad y nunca acompañado de otras personas.
  • Un adicto de este tipo sufre, al igual que cualquier otro, de síndrome de abstinencia. Cuando no ingiere alcohol es frecuente que su forma de comportarse cambie considerablemente y que sienta malestares físicos de todo tipo.
  • Se produce una importante tolerancia hacia la sustancia, lo que hace que quien padece de esta adicción tenga que aumentar su consumo de alcohol para lograr los efectos deseados.
  • Los alcohólicos suelen sufrir de lagunas en la memoria, olvidan ciertas cosas como consecuencia de la intoxicación.

Diagnóstico para determinar alcoholismo

Para realizar un diagnóstico correcto que determine su una persona se encuentra abusando del consumo de alcohol es fundamental que se complementen tanto una evaluación psicológica como médica. Los especialistas se encargarán de constatar la existencia de los síntomas que mencionamos anteriormente a través de una serie de pruebas, e incluso interrogando al paciente en cuestión o a sus familiares más cercanos. Las pruebas físicas servirán para establecer los problemas físicos o las patologías que el alcohólico haya podido desarrollar como consecuencia del consumo de alcohol en exceso.
Tratamiento para la adicción al alcohol
El tratamiento para aquellas personas que sufren de consumo de alcohol en exceso consta de tres etapas principales. Por un lado, la persona debe reconocer su adicción. La segunda etapa consiste en la desintoxicación, el adicto tendrá que atravesar por el síndrome de abstinencia hasta que su organismo quede completamente libre de esta sustancia. Finalmente, la deshabituación consiste en una serie de terapias que tendrán como objetivo principal hacer que el alcohólico recuperado no vuelva a recaer en el consumo de alcohol durante el resto de su vida.