Conducción y drogas, combinación peligrosa

Conducir bajo los efectos de las drogas es conducir mientras se está deteriorado debido a los efectos de las sustancias. Esto hace  que conducir un automóvil sea inseguro y pone en grave riesgo al conductor, a los pasajeros y a otras personas que comparten la carretera.

Los efectos de las diferentes sustancias de abuso, en las habilidades de conducción, varían según la forma en que actúan en el cerebro.

Por ejemplo, la marihuana puede incrementar el tiempo de reacción, perjudicar a la noción del tiempo y distancia y disminuir la coordinación. Los conductores que han consumido cocaína o metanfetamina pueden ser agresivos e imprudentes al conducir. Ciertos tipos de medicamentos recetados, como las benzodiacepinas y los opioides, pueden causar somnolencia, mareos y alterar el funcionamiento cognitivo (pensamiento y juicio). Todos estos efectos pueden provocar choques de vehículos.

Después del alcohol, la marihuana es la droga que se encuentra con más frecuencia en la sangre de los conductores involucrados en accidentes de tráfico. Las pruebas para detectar el cannabis en los conductores miden el nivel de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) en la sangre. Pero el papel que juega el cannabis en los accidentes de tráfico a menudo no está claro. El THC se puede detectar en los fluidos corporales durante días o incluso semanas después de su uso, y a menudo se combina con alcohol.

Accidentes de tráfico causados por los efectos de sustancias tóxicas

Hoy en día, es difícil medir cuántos accidentes de tráfico son causados por conductores que se encuentran bajo los efectos de sustancias tóxicas, debido a:

  • Algunos medicamentos pueden permanecer en el organismo durante días o semanas después de su uso, lo que dificulta determinar cuándo se hizo uso y, por lo tanto, cómo y si afectó a su conducción.
  • Las fuerzas de seguridad generalmente no realiza pruebas de drogas si los conductores han alcanzado un nivel ilegal de alcohol en la sangre porque ya hay pruebas suficientes para aplicar sanciones.
  • Muchos conductores que se ven involucrados en accidentes de tráfico, tienen drogas y alcohol o más de una droga en su sistema, lo que dificulta saber qué sustancia tuvo el mayor efecto.

Los conductores noveles y adultos mayores son los más proclives y vulnerables a encontrarse en estas circunstancias; los adolescentes tienen menos experiencia y son más propensos que otros conductores a subestimar o no reconocer situaciones peligrosas.

También son más propensos a acelerar y permitir menos distancia entre los vehículos. Cuando la falta de experiencia de manejo se combina con el uso de drogas, los resultados pueden ser trágicos. Los accidentes automovilísticos son la principal causa de muerte entre los jóvenes de 16 a 19 años.

Deterioro mental en los adultos mayores

El deterioro mental en los adultos mayores puede llevar a tomar un tratamiento con mayor o menor frecuencia de lo que deberían o en la cantidad equivocada. Los adultos mayores también pueden tener un metabolismo inferior a los más jóvenes. Estos factores pueden conducir a una intoxicación involuntaria mientras se encuentra al volante.

Debido a que la conducción bajo los efectos de las sustancias de abuso hace que las personas corran un mayor riesgo de sufrir accidentes, los expertos instan a las personas a desarrollar estrategias sociales para evitar que se pongan al volante de un automóvil mientras tienen problemas.  Para reducir las posibles consecuencias negativas, se recomienda:

  • Designar a un conductor.
  • Planificar el uso de transporte público en caso de que vaya a consumir.
  • Hablar con los amigos sobre los riesgos de conducir bajo los efectos de cualquier sustancia.

Alberto Manero. Psicólogo de IVANE SALUD.

Dr. Fernando Andrés España. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.