Cibercondría, un fenómeno nuevo que puede convertirse en un patología

Con la llegada de las nuevas tecnologías, los ordenadores, portátiles, teléfonos inteligentes, Smart tv y smartwatch, se accede con mayor facilidad y en cualquier momento del día a la  información disponible en internet relativa a juegos, manualidades, naturaleza, astrología o incluso Medicina.

En los últimos años, la preocupación de las personas por un mayor cuidado de su salud, tanto física como mental, así como proveerse de hábitos de vida saludable, ha contribuido a un incremento en las páginas web relacionadas con nuestro bienestar. Por ello, en un intento de dar respuesta a las dolencias que aparecen en nosotros, hemos incrementado el número de visitas a sitios web donde dar nombre a un determinado número de síntomas que se etiquetan dentro de una enfermedad. De esta búsqueda subyace un incremento de ansiedad y angustia que provoca en el paciente la posibilidad de que síntomas irrelevantes, anecdóticos o incluso inexistentes, puedan deberse a una compleja enfermedad.

La preocupación obsesiva por la salud que lleva a consultar internet continuamente para confirmar enfermedades que se cree padecer, por lo general graves, o en busca de síntomas, efectos o posibles tratamientos.

Los primeros estudios en reseñar este concepto fueron realizados por investigadores de Microsoft, Ryen White y Eric Horvitz  de la Fundación Fundeu, que la definen como: ”la preocupación obsesiva por la salud que lleva a consultar internet continuamente para confirmar enfermedades que se cree padecer, por lo general graves, o en busca de síntomas, efectos o posibles tratamientos”.

Los profesionales médicos que trabajamos con el paciente en nuestra práctica clínica diaria, estamos acostumbrados a escuchar: “doctor, he consultado en internet y mi dolor de cabeza se debe a que puedo tener un tumor cerebral, necesito una Resonancia Magnética para su diagnóstico” o “en un blog leí hace unos días que comer 5 almendras al día aumentará mi productividad sexual” y “necesito que me recete el fármaco X porque me ayudará con mi depresión”.

Los pacientes afectos de “cibercondría”, no sólo usan las plataformas digitales en búsqueda de un apellido a sus afecciones médicas para realizarse un autodiagnóstico, sino que, en ese afán y como medida para calmar su disconfort y miedo por poder sufrir una enfermedad médica, caen en la automedicación sin consultar previamente con los especialistas. Uno de los mayores problemas de los pacientes consultores, es que no son capaces de distinguir entre la inmensa cantidad de referencias que existen en la web, y desgraciadamente en su mayor parte carecen de una base científica, utilidad o, inclusive, pueden ser perjudiciales.

Cabe reseñar que si bien es aconsejable y una práctica no dañina informarnos de hábitos de vida saludable, hay que cerciorarnos de donde realizamos esa búsqueda, y sobre todo consultar con nuestro médico de referencia antes de realizar un diagnóstico a nuestros síntomas; y, por supuesto, no caer en la a veces trampa a veces estafa y a veces mala fe de los remedios milagrosos que, por supuesto, no existen.

Dra. Giovanna Legazpe. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.