‘Querida ex-amiga’, como bien dice la canción, yo vivía la vida feliz, hasta que un día te conocí, me costó mucho olvidarte, pues mi sangre era veneno, tú siempre tan atenta a que cuando no te tenía cerca de mí te echara tanto de menos, mi incondicional compañera de viajes, que me inducías e incitabas a hacer fechorías de una gravedad increíble, sin importarme nada ni nadie, sólo por tenerte dentro de mí.

Te apoderaste de mi vida, te apoderaste de mi ser e hiciste que rompiera cualquier círculo cercano a mí, incluida mi familia, sólo te quería y te necesitaba a ti, todo lo demás daba igual.

Conseguiste ser mi dueña. Tengo que decirte que a día de hoy, aún me acuerdo de ti, muy tristemente, pero aún te llevo en mi cabeza y aunque, a veces, te extraño y te echo de menos, te puedo asegurar que a día de hoy no volverás a mi cuerpo, ni a apoderarte de mi vida por mucho que lo intentes.

NO TE DEJARÉ ENTRAR DE NUEVO EN MI VDA

Mantendré mi sangre limpia y te alejaré lo más lejos posible de mí, como bien dice el ying-yang. Dentro de lo bueno, hay algo malo y dentro de lo malo, siempre hay algo bueno.

Lo único que encontré bueno de conocerte fue que me hiciste más fuerte, me hiciste conocer que la vida no es de color de rosa, sino que más bien puede llegar a ser tan negra a tu lado, que te hace morir.

Lo peor que me pudo pasar fue conocerte, ya que casi consigues llevarme como tu aliada, la  muerte.

Pero gracias a Dios, hoy por hoy ya no te quiero, ni te deseo, tan sólo te deseo que el mal que me causaste en su momento y que sigues causando al mundo entero, se volviera de alguna forma, contra ti, que te erradicaran del planeta y desaparecieras.

No cuentes más conmigo mi querida ex-amiga y compañera, ya que la palabra “odio hacia ti” y “asco hacia mí” por haberte conocido son demasiado sencillas y pobres. No volverás a cabalgar más por mi vida, por mis venas…

Búscate otro pobre jinete que al igual que yo no sepa dónde realmente se sube hasta que él mismo se dé cuenta o en el peor de los casos… te lo lleves contigo.

Hasta nunca “Blanca Nieve”