Esta semana queremos acercaros una emotiva carta que nos ha dirigido una paciente dada de alta recientemente. Una carta que nos ha llegado al corazón y que queremos compartir con todos vosotros. Alegrías como éstas dan sentido a nuestro trabajo, intentado ayudar diariamente a muchas personas que pasan por el sufrimiento de la adicción.

Os escribo esta humilde carta de despedida, puede que nuestros caminos se vuelvan a cruzar, y si es así , que siempre sea para mejorar. Yo no se hacer figuritas de plastilina y soy nula para las manualidades en general, tengo poco que ofreceros por aquí, pero una de las muchas cosas que me habéis hecho descubrir aquí es que no se me da mal escribir. Así que os regalo estas palabras para que os acompañen siempre, palabras de agradecimiento, palabras de corazón.

Existen cientos de profesiones en el mundo, de ciencias o letras, abogados que defienden causas perdidas, fontaneros, ingenieros que construyen puentes, pilotos de aviones o amas de casa. O personas que utilizan su vocación, que estudian durante años, que sufren y se esfuerzan para ayudar a otras personas, a personas como yo. Profesionales como vosotros que transforman a las gente.

He aprendido tantas cosas aquí, he visto llegar ojos tristes, sin vida que en tres días eras ojos llenos de vida, de esperanza y de ilusión. He visto reír a la tristeza y bailar a la amargura.

Gracias por hacerme sentir como en casa en “mi hotelito”. Gracias por hacerme comprender lo incomprensible, gracias por hacerme comprender mi enfermedad. Gracias, por hacerme recuperar mis sentidos, por hacerme ver lo que antes no veía, y por volverme a enseñar a escuchar. Gracias por hacerme ver que siempre hay otro punto de vista, que no todo es blanco o negro y que hay tantos caminos como estrellas en el cielo. Gracias por acompañarme de la mano por la oscuridad y por darme animo y cariño, y por soltarme justo a tiempo, ahora me toca a mi. Gracias por enseñarme que la vida hay que abrazarla y que es ahora cuando voy a empezar a vivirla, con más ganas que nunca.

Mil gracias a todo el equipo

Por último mil gracias, gracias a todo el equipo de enfermeras, auxiliares, celadores, equipo de cocina y cafetería y sobretodo a Clarita, Andrés y Jordi, por arroparnos, por la paciencia, por las risas y sonrisas. Todos con vuestras familias, vuestros hijos, vuestros días buenos y malos, vuestros problemas, Pero siempre con una palabra de animo y mucho mucho cariño. Me habéis acompañado en el que será seguramente el camino más difícil que he tomado, paso a paso veo la luz y es todo gracias a vosotros. Muchas gracias a todos.