Asistir a terapia grupal ayuda a prevenir las crisis de enfermedad, reduce el número de ingresos y los días de estancia hospitalaria y mejora el funcionamiento global de las personas que sufren un trastorno mental grave

El Trastorno Mental Grave (TMG) se define como la presencia de alteraciones mentales de duración prolongada, con un grado variable de discapacidad y disfunción social que conduce a tener dificultades para desenvolverse en la comunidad e integrarse socialmente. Es decir, existe sintomatología positiva y negativa, conductas inadecuadas al contexto, afectividad inapropiada y patrones relacionales alterados que conducen a una percepción distorsionada de la realidad. Dentro de los TMG se incluyen los trastornos psicóticos, como la esquizofrenia o el trastorno bipolar, entre otros.

Estas personas presentan una mayor vulnerabilidad al estrés, así como limitaciones en las actividades cotidianas, como por ejemplo: déficit en habilidades y capacidades para manejarse de forma autónoma, dificultades en la interacción social, alta dependencia de otras personas o dificultades para acceder y mantenerse en el mundo laboral.

Las personas con TMG han de ser atendidas en los recursos sociosanitarios necesarios que presten atención en psiquiatría y psicología. Actualmente existen varios dispositivos atencionales que ofrecen atención diurna, en régimen de atención residencial o programas y actividades que atienden a diferentes necesidades sociales, favoreciendo la autonomía, la calidad de vida y la integración social.

En el caso de que las personas con TMG acudan a terapia grupal, existen diversos estudios que afirman que se obtienen diversos beneficios derivados de ello. Durante estas sesiones se trata conscientemente las relaciones interpersonales y los problemas psicológicos que surgen en el grupo.

En las Unidades de Agudos cada vez se incluyen más terapias en grupo, con la finalidad de reducir el impacto de los factores estresantes que se asocian a la hospitalización y la situación de crisis en la que los pacientes ingresan. Por ello, este tipo de terapias actúa como un factor protector a la hora de disminuir la ansiedad de los pacientes, las proyecciones paranoides y la tensión emocional que surge cuando se ingresa en un entorno desconocido, junto con otras personas que también se encuentran en crisis.

¿Cuáles son los beneficios de la terapia grupal?

A la hora de trabajar en grupo, los objetivos que se plantean han de ser específicos, alcanzables y adaptados a las necesidades de los pacientes dentro del marco temporal del que se dispone. La interacción paciente-paciente o paciente-terapeuta también puede ocasionar cambios en la conducta de los miembros del grupo. Algunos de los beneficios que se obtienen de las terapias grupales son:

  • Prevención de crisis, identificando situaciones que puedan conducir a ello.
  • Disminución de la ansiedad.
  • Mayor conocimiento y autonocimiento sobre la enfermedad y la persona.
  • Ayuda a controlar las crisis y sintomatología.
  • Mejorar el funcionamiento global.
  • Reducción del número de ingresos.
  • Mejorar el insight.
  • Reducción de la sensación de aislamiento.
  • Favorecer la relación terapéutica.
  • Acelerar el proceso terapéutico.

Con la terapia de grupo, los pacientes pueden aprender a cambiar su actitud hacia al tratamiento, favoreciendo una actitud más positiva. A su vez, pueden percibir el apoyo y sentirse comprendidos por el resto de integrantes del grupo.

Con la terapia de grupo, se consigue reducir el número de hospitalizaciones, habiendo una mejoría notable en los síntomas, en la adaptación social y en el funcionamiento global.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Amparo Espinosa. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.