La basura mental: ¿Somos como pensamos?

A lo largo de nuestra vida, vamos recolectando en nuestra mente todo aquello que la visita. Ya sean creencias, pensamientos o recuerdos, todos ellos son evaluados y guardados en ese gran almacén mental. Éste proceso implica que nuestras experiencias no se forman simplemente en base a nuestra vivencia, sino que son clasificadas, básicamente como buenas o malas experiencias, lo que determina en gran medida nuestra forma de ser y actuar.

En este punto, es importante entender que nuestra mente funciona prácticamente de forma automática, los pensamientos vienen y van resultando imposible suprimirlos. En estos pensamientos tratamos nuestras experiencias pasadas, preocupaciones, miedos y planes futuros y arrepentimientos.

Por dicho automatismo y puesto que la mente tiene una capacidad de almacenamiento inmensa, no llegamos a ser conscientes de la cantidad de información permanece acumulada en nuestra mente. Siendo que una buena parte de esos datos ha pasado a convertirse en información inútil y obsoleta por lo que ya no solo no nos sirve para enfrentarnos al día a día, sino que se refuerzan creencias negativas que interfieren enormemente en nuestro estado de ánimo.

Esta información excedente es lo que se conoce como “La basura mental” y como cualquier desecho que generamos, es necesario eliminarlo del organismo, en vista de que su acumulación afecta a nuestro bienestar físico y mental.

Estrategias para la limpieza de la «basura mental»

La limpieza mental es particular a cada persona y cada uno encuentra su propio estilo a la hora de llevar a cabo el proceso. Sin embargo, los expertos recomiendan tres estrategias como la mejor forma de limpiar la mente:

  • Aceptación: Es decir, no tratar de modificar aquello que no podemos cambiar y por tanto, no luchar contra dichos pensamientos. Se trataría de modificar la actitud con la que nos enfrentamos a las circunstancias inamovibles.
  • Cuestionar los pensamientos: A menudo tratamos las creencias como si fueran certezas e inevitablemente nos condicionan. Al poner en dudas las vivencias podemos cambiar los recuerdos negativos aportando una nueva perspectiva.
  • Perdón: Si conseguimos eliminar los pensamientos y emociones negativos a causa de las acciones de los otros el sufrimiento desaparece, impidiendo por ello que se mantengan los pensamientos negativos que generan rencor.

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Giovanna Legazpe. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Hospital Vithas Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Hospital Vithas Aguas Vivas.