Asistencia domiciliaria en Salud Mental

Una de las cuestiones que más inquieta en la atención psiquiátrica es la asistencia domiciliaria en la Salud Mental. Se intenta evitar en la medida de lo posible la hospitalización, puesto que de esta manera se aísla al paciente de su entorno comunitario y supone una ruptura vital que en ocasiones no es recomendable.

La Asistencia Domiciliaria en Salud Mental tiene el objetivo de facilitar la capacidad de autonomía de los pacientes para que se mantengan dentro de la comunidad, brindando el apoyo necesario para poder llevarlo a cabo.

Cuando se habla de asistencia sanitaria se hace referencia a tres bloques: en primer lugar a la asistencia sanitaria, referente a la atención médica, tanto en psiquiatría como en psicología; en segundo lugar, a la atención social dirigida a la vinculación social y a la utilización de los recursos necesarios para desenvolverse en el entorno; y, por último, a la atención en referencia a la higiene, la alimentación y la promoción de los hábitos saludables.

El paciente debe ser atendido por un grupo de profesionales a lo largo de su tratamiento, por lo que dentro de la asistencia sanitaria, existen diversos programas de tratamiento:

Visitas a domicilio. Se realizan visitas de tipo informativo y de evaluación por los diferentes profesionales (enfermería, asistencia social, psicología, psiquiatría…)

Tratamientos a domicilio. Se trata de intervenciones de apoyo como psicoterapia, administración de medicamentos, etc.

Hospitalización a domicilio. En colaboración con los familiares se realiza un tratamiento intensivo realizando una intervención en crisis bajo una supervisión y tutelaje estricto por profesionales.

Los pacientes que pueden recibir asistencia domiciliaria en Salud Mental tienen que presentar una serie de características para recibirla. De modo que el perfil de pacientes candidatos a obtener una asistencia son:

  1. Pacientes de la tercera edad con patologías, deterioro cognitivo, dificultades motoras y control de esfínter, con conductas regresivas. El apoyo se ha de complementar junto con la familia y la atención consiste en el acompañamiento y realización de las tareas domésticas.
  2. Pacientes mayores de 30 años con problemas de adaptación y con dificultades en la autonomía. La atención consiste en un seguimiento desde el centro de Salud Mental junto con una asistencia no sanitaria que, de no llevarse a cabo, el paciente derivaría en ingreso hospitalario.
  3. Pacientes con antecedentes psiquiátricos y con problemas de adicción. El tratamiento de Salud Mental debe complementarse con una asistencia social necesaria. Ñ
  4. Pacientes desinstitucionalizados. Pacientes que después de varios ingresos en un Hospital Psiquiátrico, carecen de vivienda propia o familiar y solamente pueden vivir dentro del centro.

Utilizar estos recursos asistencial de Salud Mental en el entorno del paciente junto a su grupo de apoyo, evita que el persona sea hospitalizado a tiempo completo y se facilita la recuperación y la estabilidad dentro de la comunidad, ayudando al paciente a que desarrolle al máximo su capacidad de autonomía.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD. 

Dra. Elisa Ibáñez. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Centro de desintoxiación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.