Se estima que alrededor de un 77% de las personas que tienen smartphone padecen síntomas de ansiedad por no poder consultar su móvil

Cada vez es más creciente el número de personas que padecen ansiedad por no poder usar el móvil. España encabeza la lista de países europeos con más casos de adicción a WhatsApp y a internet entre los adolescentes.

Según un estudio realizado por el Pew Research Center en 2018, las aplicaciones de mensajería inmediata se han convertido la principal herramienta de comunicación entre adolescentes. El estudio se basó en la entrevista de 750 menores de entre 13 y 17 años. El cambio en las formas de relacionarse está provocando, “un aumento de problemas como la dependencia al móvil o la disminución del rendimiento escolar”, afirma la Dra. Elisa Ibáñez, psiquiatra de las unidades de desintoxicación y salud mental de los hospitales Vithas Nisa Aguas Vivas y Valencia al Mar/Ivane Salud de Valencia.

Señales de uso descontrolado

Desde los hospitales Vithas Nisa Aguas Vivas y Vithas Nisa Valencia al Mar se apuntan los siguientes síntomas que pueden aparecer en personas que presentan comportamientos irrefrenables al uso de aplicación WhatsApp y otras formas de mensajería inmediata:

  • Contestar de forma compulsiva a los mensajes recibidos.
  • Incapacidad a la hora de relacionarse con otras personas sin dejar de utilizar el teléfono móvil.
  • Crear conflictos o tergiversar conversaciones.
  • Mostrar desinterés por la vida cotidiana.
  • Utilizar la aplicación como una forma de controlar a la pareja.
  • Desarrollar conductas obsesivas compulsivas.
  • Baja autoestima, depresión o tristeza al sentirse rechazados.
  • Nomofobia o miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil.
  • Síndrome de la llamada imaginaria, al estar pendiente del smartphone continuamente se cree que se reciben llamadas o mensajes que realmente no se han recibido.
  • Síndrome del doble check: consultar permanentemente si la otra persona ha leído el mensaje, ya que aparece un doble check azul cuando lo recibe.
  • Phubbing o menosprecio a las personas por dar más importancia a los dispositivos móviles.

Los síntomas pueden ir más allá de los psicológicos y aparecer problemas físicos como tendinitis, ausencia de sueño, dificultades en el aprendizaje o mente ausente y disminución de la capacidad de retención. “También sentimiento de tristeza al demorarse o no recibir las contestaciones esperadas”, añade la Dra. Ibañez.

Adicción en adultos

Pese a darse de forma especial entre adolescentes, la adicción a WhatsApp también se da en adultos sin ningún tipo de patología psicológica.

“Las personas que utilizan esta herramienta diariamente para comunicarse durante la mayor parte del día y realizan un mal uso, pueden desarrollar conductas obsesivas, convertirse en personas posesivas y controladoras, experimentar depresión o celos que pueden interferir en la vida personal, sentimental y social, generando malestar emocional”

Aunque el uso de la aplicación es muy común en los adolescentes, también puede padecer adicción a WhatsApp adultos sin ningún tipo de patología psicológica (trastornos emocionales, aislamiento…). El hecho de no existir contacto físico entre las personas con las que se comunica por mensajería propicia en muchas ocasiones que se manifiesten pensamientos, deseos, emociones o sentimientos que no se comunicarían directamente a la cara, situación que puede generar malentendidos en las relaciones sociales.

“Si se realiza un uso correcto y moderado de WhatsApp resulta una herramienta de gran utilidad en el día a día y nos facilita la vida; sin embargo, no sustituye a una conversación, un abrazo o un beso”

Dra. Elisa Ibáñez, psiquiatra de IVANE SALUD.

Clara Díez y Marta Escobedo, psicólogas de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.