¿Influye la alimentación en nuestra Salud Mental?

En algunos estudios se ha visto que las personas que no comen de manera saludable son más propensas a tener síntomas de depresión u otros problemas de salud mental. Por lo que existe cierta relación entre los nutrientes que ingerimos y el bienestar emocional. La calidad de los alimentos que comemos refleja la calidad de los órganos y los tejidos, por lo que cuanta menor calidad de estos, son más débiles y sensibles al envejecimiento y a las enfermedades. Hoy en día estamos expuestos a la “comida basura” y a alimentos procesados, los cuales aportan poco valor nutricional y se encuentran alterados con tal de aumentar el sabor en el paladar. Llevar una alimentación basada en este tipo de alimentos puede actuar como factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

¿Qué alimentos benefician al cerebro?

La dieta mediterránea, basada en una alimentación adecuada, representa un papel fundamental en la prevención y el mantenimiento de la salud mental.

A continuación, se enumeran una serie de nutrientes que favorecen la salud mental, así como dónde podemos encontrarlos y en qué funciones están relacionadas:

  • Ácidos grasos: aceites, nueces, semillas. Influyen en la capacidad de trabajo y la memoria.
  • Vitaminas B: frutos secos, ajo, levadura de cerveza, plátano, legumbres. Ayudan a transmitir los impulsos nerviosos que refuerzan la memoria.
  • Antioxidantes: como la vitamina C (cítricos, kiwis, papaya, pimientos y tomates) y la vitamina E (grasas vegetales: aceites, semillas, frutos secos o aguacate). Estas sustancias ayudan a combatir el estrés. Cuando se produce un déficit de vitamina C, aparece la fatiga.
  • Aminoácidos: como el triptófano (relacionado con la serotonina), que actúa como un antidepresivo natural. Se puede encontrar en la leche, pescados, huevos, legumbres, plátanos, dátiles. Otro de los aminoácidos es la fenilalanina (relacionada con la dopamina) y favorece la vitalidad y la actividad mental. Está presente en la soja, leche en polvo, almendras, cacahuetes.
  • Magnesio: se trata de un mineral que modula la excitabilidad nerviosa y muscular. Se puede encontrar en el chocolate, la avena, los cereales integrales, el marisco o las nueces.
  • Zinc: carnes, legumbres y leche. Está relacionado con la concentración en el cerebro.
  • Hierro: legumbres, carne, mejillones, semillas o frutos secos. Un déficit de este implica anemia y falta de ánimo.
  • Calcio: leche, bebidas vegetales, almendras, higos. Es fundamental para equilibrar el ánimo.
  • Selenio: verduras, cereales integrales, verduras, pescados y lácteos. También actúa como modulador del ánimo.
  • Hidratos de carbono: preferiblemente cereales, frutas y verduras, para mantener constantes los niveles de azúcar en sangre.

Alimentación y enfermedad cardiovascular

La primera causa de mortalidad de los últimos años son las enfermedades cardiovasculares como el infarto agudo de miocardio, angina de pecho, ictus o aneurismas. La obesidad, el colesterol o la hipertensión son factores de riesgo cardiovascular determinados por los hábitos y estilo de vida, tales como la alimentación, el ejercicio físico o fumar tabaco. Cuidar la dieta es necesario para mantener un corazón sano, por ello una elección adecuada de alimentos puede prevenir, frenar o revertir algunos síntomas. Como ya se ha comentado anteriormente, la dieta mediterránea es una de las más cardiosaludables, ya que representa una alimentación variada y equilibrada.

Algunas de las recomendaciones para llevar una dieta cardiosaludable y reducir el riesgo de tener una enfermedad cardiovascular son: el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, pescado o un consumo moderado de sal.

Por el contrario, un consumo de ácidos grasos trans, la “comida basura”, la bollería industrial, las bebidas azucaradas o platos con un elevado contenido de grasa (como la fabada, por ejemplo) favorecerían el riesgo de tener una enfermedad cardiovascular.

En definitiva, la alimentación y el estilo de vida que elegimos llevar se relaciona con la salud tanto física como mental. Es de vital importancia cuidar lo que comemos y elegir alimentos que nos aporten nutrientes necesarios para que nuestro cuerpo fabrique sustancias que nos ayuden a sentirnos mejor y a poder potenciar el organismo para un mejor funcionamiento y tener un cuerpo y una mente sana.

Mejorar la educación en los hábitos alimentarios es la clave para evitar enfermedades mentales, prevenir es el mejor tratamiento.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD.

Alejandra González. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.
Centro de desintoxicación Valencia. Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.