Alcoholismo y depresión: razones para no combinar alcohol con antidepresivos.

El alcohol en forma de bebida alcohólica se considera en gran parte del mundo una sustancia legal que además tiene propiedades psicoactivas y que causa adicción.

La carga global de morbilidad y lesiones causadas por el consumo nocivo de alcohol es inaceptablemente alta. Según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS); en 2016 murieron más de 3 millones de personas a consecuencia del consumo nocivo de alcohol, lo que representa 1 de cada 20 muertes. En general, el consumo nocivo de alcohol causa más del 5% de la carga mundial de morbilidad.

De todas las muertes atribuibles al alcohol, el 28% se debieron a lesiones, como las causadas por accidentes de tránsito, autolesiones y violencia interpersonal; el 21% a trastornos digestivos; el 19% a enfermedades cardiovasculares, y el resto a enfermedades infecciosas, cánceres, trastornos mentales y otras afecciones.

Se estima que en el mundo hay 237 millones de hombres y 46 millones de mujeres que padecen trastornos por consumo de alcohol.

Se ha relacionado su consumo a lo largo de las décadas con los trastornos depresivos; ya que entre la población alcohólica se han observado altas tasas de síntomas depresivos; esto viene explicado por diversas hipótesis, con influencia tanto genética como ambiental.

Alteración de los síntomas depresivos con el consumo de alcohol

La vulnerabilidad psicológica basal de los pacientes con clínica depresiva ha facilitado el abuso de alcohol; a través de la denominada hipótesis de la automedicación, buscando alterar algunos de los síntomas de la propia depresión con el alcohol.

Por otro lado, discernir el origen de la clínica depresiva sobre todo al inicio puede ser complicado ya que pueden existir numerosos factores etiológicos como por ejemplo:

  • Los efectos tóxicos directos o indirectos del alcohol.
  • Los efectos de la abstinencia.
  • Los efectos de otras drogas o medicamentos.
  • Las pérdidas sociales como consecuencia del alcohol.
  • La respuesta psicológica frente al deterioro físico.
  • Los trastornos afectivos relacionados con una vulnerabilidad genética para ambos trastornos o trastornos de personalidad u otros trastornos psiquiátricos que pueden haber precedido los problemas con el alcohol.

Es decir, existe una multicausalidad de los síndromes depresivos asociados al alcoholismo.

El alcohol actúa en gran parte de nuestro organismo produciendo un daño agudo y por consumo crónico.

Los primeros efectos son euforizantes y relajantes; posteriormente se produce un estado de disminución de nivel de alerta desinhibición conductual y descoordinación que puede conllevar diversos tipos de accidentes.

Actúa como depresor del sistema nervioso central inhibiendo receptores GABAa y actuando secundariamente sobre otros neurotransmisores, entre ellos, serotoninérgicos, dopaminérgicos y opioides. Las alteraciones de estos sistemas juegan un papel importante en el inicio, mantenimiento y cese de la conducta de consumo de alcohol, implicados también en la patogenia de los trastornos depresivos. El consumo agudo de alcohol parece inhibir la síntesis serotoninérgica y el consumo crónico puede disponer un estado hipodopaminérgico.

Tratamiento del alcoholismo

En el tratamiento del alcoholismo se emplean fármacos que busquen reducir la ansiedad atenuando el síndrome de abstinencia; con efecto a nivel neurológico similar al del alcohol como son las benzodiazepinas o algunos antiepilépticos.

Se ha visto que cuando aparecen síntomas depresivos, la asociación de antidepresivos es muy recomendable pues no solo facilita la recuperación afectiva sino que ayuda a mantener la abstinencia en fase de deshabituación. Actualmente los fármacos más recomendados por tolerabilidad y seguridad son los ISRS que actúan aumentando concentraciones de serotonina en determinadas regiones cerebrales.

Alcohol y antedepresivos: una combinación letal

A pesar de que los antidepresivos actuales se consideran en general seguros y poco letales, no se recomienda su uso combinado con alcohol por diversos motivos.

  • Puede aumentar la sensación de ansiedad o depresión. Tomar alcohol puede contrarrestar los beneficios del medicamento antidepresivo y dificultar el tratamiento de los síntomas. El alcohol puede parecer que mejora el estado de ánimo a corto plazo, pero su efecto general aumenta los síntomas de la depresión y la ansiedad.
  • Los efectos secundarios pueden empeorar si se toma otro medicamento. Muchos medicamentos pueden causar problemas si se toman con alcohol; entre ellos, los medicamentos contra la ansiedad, los medicamentos para dormir y los analgésicos. Los efectos secundarios pueden empeorar con alcohol si se toma  uno de estos medicamentos junto con un antidepresivo.
  • Puede haber alteraciones en estado de alerta y pensamientos. La combinación de antidepresivos y alcohol afecta al criterio, coordinación, habilidades motoras y tiempo de reacción en mayor grado que si solo se bebe alcohol. Algunas combinaciones causan sueño. Esto puede alterar la capacidad de conducir o de hacer otras tareas que requieran concentración y atención.
  • Puedes sentirte sedado o somnoliento. Algunos antidepresivos, al igual que el alcohol, causan sedación y somnolencia. Si se toman juntos, el efecto puede intensificarse.

Síntomas depresivos y consumo de alcohol

La presencia  de síntomas depresivos y consumo de alcohol de forma conjunta es muy frecuente y es importante evaluar; pues la repercusión clínica y funcional dependerá de diversos factores que deben tenerse en cuenta y deben tratarse.

Es recomendable que ante la presencia de sintomatología ansioso-depresiva se comente con el especialista; el patrón de consumo de alcohol, y así se pueda tratar convenientemente.

Se busca implicar al paciente trabajando conjuntamente para reducir riesgos ante una posible recaída depresiva por consumo de alcohol; y hay que informar y evitar posibles efectos adversos de la combinación del alcohol con la medicación.

Dr. Fernando Andrés España. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.