Todo lo que hay que saber sobre adicciones no convencionales

Nadie puede negar que el campo de estudio sobre las adicciones se ha ampliado considerablemente en los últimos tiempos, como consecuencia de la aparición de una serie de conductas dependientes que generan en la persona efectos similares a los producidos a través de una adicción a una sustancia química.

Cuando hablamos de adicciones no convencionales hacemos referencia a todas las conductas que comiencen siendo placenteras y terminen por convertirse en una actividad que genera dependencia. El individuo afectado por esto genera una enorme adicción de tipo psicológica hacia estas actividades, por lo que no solo suele perder la inclinación a la práctica de otras conductas sino que además intentará repetir compulsivamente aquella que le da placer.

Personas con tendencia a este tipo de adicciones

Según la cultura general, una adicción solo incluye el consumo de algún tipo de sustancia psicoactiva, por lo que lograr que se considere a una conducta compulsiva como una dependencia patológica puede llevar algo de tiempo y trabajo en la sociedad. Pero existen adicciones más “extrañas” o poco convencionales que también sufren miles de personas por todo el globo diariamente. Según los especialistas, ciertas personas suelen tener una mayor inclinación a generar dependencia hacia actividades como el trabajo, las compras, el juego, el sexo, … o incluso elementos mucho más extraños en principio, como oler gasolina o pegamento, ingerir sustancias no comestibles, etc.
Se ha visto que las personas con adicciones no convencionales suelen compartir algunos rasgos en común. Veamos cuáles son:

  • Impulsividad. Es frecuente observar que quienes padecen de las dependencias no convencionales suelen tener una personalidad bastante impulsiva en su búsqueda constante del placer.
  • Ansiedad. Esto no debería por qué sorprendernos, la ansiedad es una característica más que normal en personas que sufren todo tipo de adicciones, ya sean convencionales o no. De hecho, se cree que los trastornos de ansiedad que existen hoy en día se encuentran más que nada instalados en quienes padecen de adicciones no convencionales.
  • Depresión y baja autoestima. Según los especialistas en el área, la relación que existe entre la depresión y las conductas adictivas que generan dependencia es muy estrecha. Lo mismo sucede con la baja autoestima, ambas características se ven muy presentes en el grupo de personas que sufren de este problema.

Las pautas de Griffiths

Griffiths fue un especialista en adicciones que estableció una serie de criterios a través de los cuales se puede determinar si una persona posee conductas adictivas, o no. Veamos cuáles son las pautas:

  • Saliencia. Si una determinada conducta o actividad se transforma en lo más importante en la vida de una persona y domina sus sentimientos y pensamientos, se puede estar ante una adicción.
  • Tolerancia. Como en cualquier adicción, es frecuente ver que la persona dependiente necesita practicar aún más la actividad compulsiva para conseguir los efectos deseados a medida que pasa el tiempo.
  • Humor cambiante. Es común ver que este tipo de personas sufren de fluctuaciones en los estados de ánimo como consecuencia de haberse implicado tan profundamente en una actividad.
  • Abstinencia. El síndrome de abstinencia también se experimenta en las adicciones no convencionales, apareciendo en forma de estados emocionales inestables o desagradables, e incluso efectos físicos como consecuencia de la privación de la actividad placentera.
  • Conflicto. El adicto tendrá numerosos conflictos y peleas con quienes lo rodean e incluso con sus otras actividades.
  • Recaídas. Quien sufre de esta dependencia tendrá tendencias a volver a sus patrones normales de práctica de la actividad placentera una vez haya logrado librarse de ella.