Un 77% de personas de las personas que tiene un Smartphone padece nomofobia, temor o ansiedad por no poder consultar su teléfono cuando lo desea.

España es el país con mayor número de Smartphones de Europa y, por ende, el país europeo con mayor adicción a WhatsApp y a internet entre los adolescentes. Aunque tener un Smartphone es de gran utilidad tanto como herramienta de trabajo como en las relaciones sociales, también se ha convertido en un peligro para la sociedad.

Una de las adicciones más comunes en la actualidad debida al uso de Smartphones es la adicción a WhatsApp, aplicación de mensajería instantánea, donde se puede enviar contenido multimedia, que utilizan cada día más de 1.000 millones de usuarios. En estudios realizados en Estados Unidos con adolescentes de entre 13 y 15 años, encontraron que la mayoría de ellos se comunica mediante mensajes escritos en sus Smartphones, por lo que están aumentando problemas como la dependencia al móvil o la disminución del rendimiento escolar.

¿Cuáles son los peligros psicológicos que pueden aparecer en la adicción a WhatsApp?

A continuación, aparecen algunos de los síntomas derivados de la adicción a la aplicación WhatsApp:

  • Contestar de forma compulsiva a los mensajes recibidos.
  • Incapacidad a la hora de relacionarse con otras personas sin dejar de utilizar el teléfono móvil.
  • Crear conflictos o tergiversar conversaciones.
  • Mostrar desinterés por la vida cotidiana.
  • Utilizar la aplicación como una forma de controlar a la pareja.
  • Realizar conductas obsesivas compulsivas.
  • Baja autoestima, depresión o tristeza al sentirse rechazados.
  • Nomofobia o miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil.
  • Síndrome de la llamada imaginaria, al estar pendiente del Smartphone continuamente se cree que se reciben llamadas o mensajes que realmente no se han recibido.
  • Síndrome del doble check. Consultar si la otra persona ha leído el mensaje, ya que aparece un doble check azul cuando lo lee.
  • Phubbing o menosprecio a las personas por dar más importancia a los dispositivos móviles.

Estos síntomas psicológicos pueden ir acompañados de otros síntomas físicos como tendinitis, ausencia de sueño, dificultades en el aprendizaje o mente ausente o disminución de la capacidad de retención. A su vez puede aparecer un sentimiento de tristeza al no recibir respuesta a mensajes enviados.

Aunque el uso de la aplicación es muy común en los adolescentes, también pueden padecer adicción a WhatsApp adultos sin ningún tipo de patología psicológica.

Las personas que utilizan esta herramienta diariamente para comunicarse durante la mayor parte del día y realizan un mal uso,  pueden desarrollar conductas obsesivas, convertirse en personas posesivas y controladoras, experimentar depresión o celos que pueden interferir en la vida personal, sentimental y social generando malestar emocional.

Aunque el uso de la aplicación es muy común en los adolescentes, también pueden padecer adicción a WhatsApp adultos sin ningún tipo de patología psicológica (trastornos emocionales, aislamiento…). Al no estar presente la persona físicamente, motiva a las personas a manifestar pensamientos, deseos, emociones o sentimientos que no se comunicarían directamente a la cara, situación que puede generar malentendidos en las relaciones sociales.

Si se realiza un uso correcto y moderado de WhatsApp resulta una herramienta de gran utilidad en el día a día, sin embargo, no sustituye a una conversación, un abrazo o un beso.

Clara Díez. Psicóloga de IVANE SALUD.

Marta Escobedo. Psicóloga de IVANE SALUD.

Dra. Elisa Ibáñez. Psiquiatra de IVANE SALUD.

Unidad de Salud Mental y Psiquiatría Hospitalaria en Vithas Hospital Nisa Valencia al Mar.

Clínica de Desintoxicación y Patología Dual en Vithas Hospital Nisa Aguas Vivas.